“La paz real no se construye con lenguaje de humillación, amenazas ni imposición de concesiones forzadas”, ha enfatizado el viceministro de Asuntos Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales en un mensaje en su cuenta de X este martes.
En este sentido, ha enfatizado que cuando una de las partes, que ha tenido un papel directo en la guerra, el asedio, las sanciones y las amenazas de uso de la fuerza, rechaza la respuesta de Irán únicamente porque no es una “carta de rendición”, queda claro que la cuestión principal no es la paz, sino la imposición de una voluntad política mediante amenazas y presión.
El vicecanciller iraní ha remarcado que la República Islámica de Irán ha subrayado principios claros: “el cese permanente de la guerra y la garantía de su no repetición, la compensación de los daños, el levantamiento del bloqueo, la eliminación de las sanciones ilegales y el respeto a los derechos de Irán”.
Asimismo, ha señalado que estas no son demandas maximalistas, sino los requisitos mínimos de cualquier acuerdo serio, duradero y conforme a la Carta de las Naciones Unidas para poner fin a una crisis iniciada mediante el uso ilegal de la fuerza.
Tras destacar que no se puede hablar simultáneamente de alto el fuego y mantener el bloqueo, el funcionario persa ha mencionado que tampoco se puede invocar la diplomacia mientras se intensifican las sanciones, ni hablar de estabilidad regional mientras se brinda apoyo político y militar a un régimen que es fuente de agresión e inestabilidad.
“Este enfoque no es negociación, sino la continuación de una política de coerción con un lenguaje diplomático”, ha concluido el alto diplomático iraní.
Estados Unidos, junto a Israel, atacó a Irán el 28 de febrero, en medio de negociaciones entre Teherán y Washington, sobre el levantamiento de las sanciones y el tema nuclear.
Tras cuarenta días de enfrentamientos, alcanzaron una tregua de dos semanas el pasado 7 de abril, la cual fue prorrogada indefinidamente por Washington para negociaciones que no progresaron por sus demandas excesivas y un bloqueo naval impuesto a puertos iraníes.
Los funcionarios iraníes han criticado repetidamente a Estados Unidos por su enfoque en las conversaciones, ya que la Casa Blanca busca imponer condiciones en lugar de entablar un verdadero diálogo recíproco.
Las autoridades iraníes han dejado claro que cualquier futura negociación debe basarse en el respeto a los derechos de Irán, y no en dictados o coerción.
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