Seyed Abás Araqchi ha abordado los últimos acontecimientos regionales y las repercusiones de la agresión estadounidense-israelí sobre Irán, lanzada el pasado 28 de febrero, en una conversación telefónica con el ministro de Exteriores de Brasil, Mauro Viera.
El jefe de la Diplomacia persa ha denunciado que EE.UU. e Israel impusieron ese conflicto a Irán mientras Teherán estaba involucrado en un proceso diplomático con Washington para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear.
En esta coyuntura, Araqchi ha reafirmado la determinación de la República Islámica para defender su soberanía nacional e integridad territorial hasta materializar todos sus objetivos y hacer arrepentir a los agresores.
Ha señalado que las ofensivas de Irán contra bases y activos militares de los agresores en los países de la región, “se enmarcan en el derecho inherente del país a la legítima defensa, y no deberían percibirse como una violación de la soberanía de los países que albergan esas instalaciones”.
En este sentido, ha enfatizado que los países de la zona —en el marco de los principios del derecho internacional y el principio de buena vecindad— están obligados a evitar que su territorio o sus activos sean utilizados por Estados Unidos e Israel para lanzar agresión a Irán. Ha advertido que “cualquier negligencia al respecto les acarreará una responsabilidad internacional y tendrá repercusiones peligrosas para la paz y la estabilidad regionales”.
El ministro brasileño de Exteriores, por su parte, ha condenado la agresión militar estadounidense-israelí contra Irán y ha expresado su profunda condolencia al Gobierno y la nación iraníes por el asesinato del exLíder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, varios altos mandos militares y cientos de civiles iraníes.
Viera ha manifestado además su preocupación por la infracción de las leyes y violación de los principios del derecho internacional durante la agresión al suelo iraní, y ha pedido respeto a la soberanía nacional e integridad territorial de los Estados en conflictos armados.
La invasión militar no provocada de EE.UU. e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero, se ha cobrado hasta el momento unas 1500 víctimas civiles y causado daños a decenas de miles de unidades residenciales, decenas de hospitales, escuelas, y universidades, entre otras instalaciones civiles.
La respuesta de Irán a la agresión enemiga ha sido decisiva y precisa. Andadas de misiles y drones han paralizado las defensas aéreas estadounidenses en la región de Asia Occidental, complicando además la capacidad de Israel para interceptar los misiles iraníes que golpean los territorios ocupados.
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