• Consecuencias de un ataque israelí-estadounidense contra el Hospital Gandhi en Teherán.
Publicada: jueves, 26 de marzo de 2026 16:24

Irán ha advertido que cualquier ataque o amenaza de ataque a las infraestructuras energéticas del país por EE.UU. e Israel podría constituir “un crimen de guerra”.

Mediante un comunicado emitido este jueves, el Consejo de Derechos Humanos de Irán ha condenado en los términos más enérgicos las repetidas amenazas de las autoridades estadounidenses e israelíes de bombardear las instalaciones energéticas vitales de Irán, en particular las centrales eléctricas, y advierte que tales retóricas constituyen “una violación flagrante del derecho internacional y los principios fundamentales del derecho internacional humanitario”. 

Esas amenazas, agrega el texto, infringen además los compromisos internacionales de los Estados con proteger a la población civil y las infraestructuras vitales.

El consejo señala que las centrales eléctricas desempeñan un papel esencial en la supervivencia de la población civil. Por tanto, “la amenaza de atacar tales infraestructuras que están directamente vinculadas a la vida y la salud de los civiles representa una violación flagrante de los principios fundamentales del derecho internacional”, reza la nota, y avisa que un ataque a tales instalaciones “comprometería directamente el derecho a la vida y la salud de las personas”.

“Conforme a los principios del derecho internacional humanitario, especialmente las Cuatro Convenciones de Ginebra de 1949 y los protocolos adicionales, cualquier ataque a los objetivos civiles y las infraestructuras esenciales para la supervivencia de la población civil, es prohibido y puede constituir una violación flagrante de dichos documentos”, agrega el texto.  

 

El Consejo de Derechos Humanos ha denunciado “el silencio y la inacción de los países que se autoproclaman defensor de los derechos humanos” ante esas amenazas evidentes, y enfatizado que este evidente doble rasero debilita las instituciones de derechos humanos e impide que los responsables rindan cuentas.

Asimismo, ha avisado que un ataque o amenaza de ataque a tales infraestructuras, debido a las amplias repercusiones que tendrían para la población civil, “pueden constituir un crimen de guerra y acarearían responsabilidad internacional para los responsables”.

El consejo ha pedido a todas las instituciones pertinentes de la ONU a condenar firmemente esas amenazas y acciones ilegales de EE.UU. e Israel —cometidas durante el actual conflicto— y tomar medidas urgentes para proteger los derechos fundamentales del pueblo iraní.

Las tensiones entre Estados Unidos e Irán —implicados en un conflicto de gran calibre iniciado el pasado 28 de febrero— han escalada después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con bombardear las centras eléctricas iraníes si Teherán no reabre totalmente el estrecho de Ormuz.

La República Islámica, por su parte, ha devuelto el golpe, advirtiendo que cualquier ataque de este tipo tendrá una respuesta “proporcional y contundente” por parte de Irán, la cual hará arrepentirse a los agresores.  

ftm/hnb