• El portavoz de la Cancillería de Irán, Said Jatibzade, en una rueda de prensa en Teherán, la capital.
Publicada: martes, 10 de noviembre de 2020 9:16

Irán recalca que emprenderá acciones legales para llevar ante la justicia a todos los responsables, incluido Trump, del asesinato de su destacado comandante.

El portavoz de la Cancillería iraní, Said Jatibzade, reiteró el lunes la determinación de la República Islámica de enjuiciar a todos los implicados en el asesinato en enero pasado del teniente general Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán en un bombardeo llevado a cabo por Estados Unidos en Irak.

El asesinato fue ordenado directamente por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien argumentó entonces que llevó a cabo el ataque “para proteger al personal estadounidense en el extranjero”.

Sin embargo, el asesinato del alto mando militar persa fue “ilegal” y arbitrario, según concluyó luego la relatora especial de las Naciones Unidas sobre Asesinatos Selectivos y Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard, quien urgió la necesidad de que los responsables de ese crimen selectivo rindan cuenta.  

 

Jatibzade subrayó que la República Islámica no dejará que el mandatario estadounidense escape de la justicia gracias a la inmunidad que le brinda el cargo.

“La inmunidad en el derecho internacional público (…) no significa que alguien puede escapar de la justicia. No permitimos que los responsables de ese crimen, sobre todo Trump, se salven de los procesos judiciales por la inmunidad que les brinda los cargos”, dijo el diplomático persa.

Hay reglas en el derecho internacional con las que se puede enjuiciar a las personas que gozan de inmunidad, prosiguió Jatibzade, para luego insistir que la República Islámica emprenderá “acciones legales y legítimas” para asegurarse de que todos los responsables del asesinato del general Soleimani rindan cuentas ante los tribunales internacionales.

Irán, cumpliendo su juramento de vengar el asesinato de su general, lanzó el 8 de enero fuertes ataques con misiles contra la base aérea Ain Al-Asad, ubicada en la provincia occidental iraquí de Al-Anbar y ocupada por las tropas norteamericanas desde la invasión de Irak en 2003, y contra otra base en Erbil, capital de la región del Kurdistán iraquí, también en poder de los norteamericanos.

Sin embargo, las autoridades persas han advertido que el ataque a Ain Al-Asad no supone la verdadera venganza por el asesinato de Soleimani, por lo que han asegurado que continuarán las represalias contra EE.UU., además de que seguirán adoptando medidas legales internacionales contra Washington en relación con ese crimen.

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