“Es necesario que el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Organización de Hach y Peregrinación de Irán transmitan la desaprobación y el malestar de nuestro país al Gobierno de Arabia Saudí, y reclamen una solución a algunos problemas”, ha ordenado este martes el vicepresidente primero de Irán, Eshaq Yahanguiri, en alusión a los perjuicios que sufren generalmente los peregrinos iraníes en lo tocante a los vuelos que tienen por destino el reino árabe.
Yahanguiri ha aseverado que 86 000 peregrinos iraníes participarán en la peregrinación anual del Hach que se celebra en el mes de agosto en Arabia Saudí y ha exhortado a todos los órganos correspondientes a que intensifiquen los esfuerzos, cooperaciones y coordinaciones necesarios para salvaguardar la dignidad y el honor de los iraníes en el país árabe.
“Arabia Saudí debe cumplir con sus obligaciones y responsabilidades para la gloriosa celebración de la ceremonia del Hach y la comunidad islámica debe exigir al país de Arabia Saudí que lo celebre de la mejor manera posible”, ha manifestado.
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Arabia Saudí debe cumplir con sus obligaciones y responsabilidades para la gloriosa celebración de la ceremonia del Hach y la comunidad islámica debe exigir al país de Arabia Saudí que lo celebre de la mejor manera posible”, dice el vicepresidente primero de Irán, Eshaq Yahanguiri, denunciando los sabotajes de Arabia Saudí a los vuelos de los peregrinos iraníes.
Por su parte, el director de la Organización de Hach y Peregrinación de Irán, Alireza Rashidian, ha informado de que este año 86 550 peregrinos iraníes, en el marco de 575 caravanas, partirán rumbo a Arabia Saudí a partir del 8 de julio para realizar los rituales del Hach, mientras que su retorno dará comienzo el 17 agosto.
Irán ha reprobado en varias ocasiones las medidas de Riad contra los ciudadanos iraníes que buscan participar en la ceremonia del Hach.
Teherán responsabilizó al régimen saudí de la estampida mortal ocurrida el 24 de septiembre de 2015 en Mina, una localidad cercana a La Meca, durante los rituales religiosos del Hach, que se saldó con 460 peregrinos iraníes muertos.
Según los datos que se publicaron sobre este suceso, en total 2431 personas perecieron y 427 desaparecieron debido a una serie de deficiencias a la hora de gestionar los rituales. Este suceso fue el segundo desastre que se registró ese año tras la caída de una grúa, que mató a 107 peregrinos que se habían congregado en la Kaaba, de los cuales 11 procedían de Irán.
Estos dos hechos no se investigaron y tampoco se les ha pagado una indemnización a los familiares de las víctimas, pese a que el reino de Arabia Saudí se otorga a sí mismo el título de “Guardián de las dos ciudades sagradas”.
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A raíz de todas las circunstancias reseñadas, Irán impidió a sus ciudadanos participar en los rituales del Hach de 2016, ya que las autoridades de Riad no aceptaron las garantías de seguridad reclamadas por Teherán para sus peregrinos y evitaron conceder visados a ciudadanos iraníes.
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