Decenas de ciudades de Irán han sido escenario de multitudinarias marchas de apoyo al sistema de la República Islámica vigente en Irán. Los manifestantes corearon consignas contra los enemigos declarados del país, que intentan desestabilizarlo.
Llevando en sus manos banderas de Irán y retratos del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, los manifestantes enfatizaron que permanecerán fieles a su líder y a la Revolución y rechazaron las injerencias extranjeras en los asuntos internos de su nación.
Karaj, al oeste de Teherán, fue uno de los lugares en que se congregaron cientos de manifestantes, quienes con sus lemas dijeron que defenderán hasta la última gota de sangre la Revolución Islámica y sus valores.
Estos manifestantes condenan los actos violentos realizados por un grupo de agitadores que se esconden tras las protestas surgidas por problemas económicos, y piden rigurosos castigos para los culpables. Además, insisten en la legalidad de las manifestaciones pacíficas del pueblo para reclamar sus derechos.
Los manifestantes denunciaron, también, el hecho de que los agitadores perjudiquen la propiedad pública bajo la excusa de las protestas, y atribuyeron tales actos a complots de los enemigos.
Desde hace unos días, en varias ciudades de Irán se llevan a cabo manifestaciones pacíficas por el desempleo y el alza de los precios en ciertos productos de primera necesidad. En algunas ciudades las protestas se volvieron violentas dejando una veintena de muertos.
Samaneh Kachui, Karaj.
kmd/mla/mkh
