Perú enfrenta una nueva crisis tras el estallido del “Chifagate”, que vincula al presidente interino José Jerí con un influyente empresario chino. El mandatario fue grabado ingresando de forma encubierta a una reunión privada no registrada oficialmente. El episodio ha provocado otra inestabilidad política y pedidos de vacancia en el Congreso.
A raíz del escándalo, se reveló que José Jerí también se reunió con otros empresarios y funcionarios chinos. El presidente pidió disculpas, descartó renunciar y aseguró que completará su mandato.
Tras revelarse que José Jerí recibió en Palacio a un empresario chino procesado por tala ilegal, el primer ministro admitió que no hay filtros en el Ejecutivo, lo que generó mayores suspicacias.
El presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso afirmó que continuarán las sesiones por el caso de José Jerí, quien negó irregularidades y señaló que la difusión de videos busca desestabilizar el país.
Aarón Rodríguez, Lima.
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