Ante este crimen, el Sindicato de Periodistas Palestinos convocó una pausa, en el Hospital Nasser, en Khan Younis, en memoria de estos comunicadores asesinados y en condena a los continuos ataques a periodistas. Tras el acto, se realizará el cortejo fúnebre y las oraciones por sus almas, en medio de una creciente indignación del sector periodístico.
El ataque no solo representa una ruptura del alto el fuego, sino también una agresión directa contra una entidad humanitaria extranjera y contra la prensa. Las víctimas, Abdul Raouf Shaat, Muhammad Qestah y Anas Ghneim, se encontraban documentando la situación humanitaria en Gaza, en un contexto donde informar se ha convertido en una tarea de alto riesgo.
La agresión ha generado condenas por considerar que silenciar a los periodistas busca ocultar la realidad sobre el terreno y profundiza la impunidad frente a los crímenes cometidos contra civiles y trabajadores humanitarios en Gaza.
Este ataque se suma a la larga lista de crímenes contra los periodistas en Gaza y refuerza las denuncias sobre la falta de protección a los profesionales de la información. Organizaciones de derechos humanos advierten que atacar a la prensa para silenciar su voz, constituye una violación flagrante del derecho internacional humanitario.
Huda Hegazi, Gaza.
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