A través de un comunicado publicado el lunes, el movimiento palestino denunció el proyecto sionista como otra “agresión abierta contra la nación palestina”, en el marco de su política expansionista destinada a apropiarse las tierras palestinas en los territorios ocupados.
“La decisión israelí se suma a la lista de crímenes que el régimen de ocupación de Tel Aviv está perpetrando en Cisjordania. Tales crímenes empujan a los palestinos a permanecer unidos frente a los crímenes israelíes”, subrayó.
HAMAS también llamó a las naciones árabes y musulmanas, así como a las personas amantes de la libertad en todo el mundo, a movilizar esfuerzos para apoyar la firmeza de los palestinos hasta que cumplan con sus aspiraciones de regresar y establecer un Estado soberano independiente.
Según los medios israelíes, Israel aprobó el lunes la construcción de 5623 nuevas unidades de colonos en la Cisjordania ocupada, lo que supone 1000 unidades más de lo que autorizó la administración de extrema derecha de Israel la semana pasada para levantarlas en el asentamiento ilegal de Eli, al sur de la ciudad de Nablus, en el norte de Cisjordania ocupada.
A principios de este mes, el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit, denunció la expansión de asentamientos en los territorios ocupados e instó al Gobierno de Estados Unidos, el principal partidario de Israel, a adoptar una postura firme contra los planes de la entidad sionista.
Más de 600 000 israelíes viven en más de 230 asentamientos construidos en Cisjordania y el este de Al-Quds (Jerusalén), desde la ocupación israelí en 1967.
Si bien todos los asentamientos israelíes son ilegales según el derecho internacional, Israel ha intensificado su ampliación en flagrante violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).
msm/ncl/tqi
