• Musulmanes palestinos oran en la zona de Bab al-Dahabi, en la Explanada de la Mezquita Al-Aqsa, Al-Quds (Jerusalén), 22 de febrero de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 17 de marzo de 2019 16:49
Actualizada: lunes, 18 de marzo de 2019 8:09

Un tribunal israelí, en un nuevo acto provocativo, ha ordenado este domingo el cierre de un lugar santo en la Explanada de las Mezquitas de la ciudad de Al-Quds.

El tribunal de primera instancia de Al-Quds (Jerusalén), en manos de la corte administrativa israelí, ha anunciado que ha aceptado a trámite una solicitud presentada por funcionarios del régimen de Israel para cerrar la zona de Bab al-Dahabi (la Puerta Dorada), en la explanada de la Mezquita Al-Aqsa.

El dictamen ha sido pronunciado en medio de la escalada de tensiones entre las autoridades israelíes y el Consejo Islámico de Waqf —oficio de bienes religiosos musulmanes de Al-Quds— sobre las restricciones de Israel a la entrada de los palestinos en el recinto de Al-Aqsa.

Al anunciar su decisión, el tribunal israelí también le ha concedido al Waqf un plazo máximo de 60 días para posicionarse sobre esta nueva orden de cierre, según un comunicado publicado por la corte.

La medida ha sido adoptada casi un mes después de que cientos de palestinos, encabezados por líderes del Waqf, lograran ingresar a la zona sagrada de Bab al-Dahabi por primera vez en 16 años y rezaran en el lugar.

 

El área en cuestión consiste en gran parte de un edificio que se usa para realizar los rezos del viernes y fue cerrada el 2003 por las autoridades israelíes bajo la excusa de que se empleaba como un centro para organizar actividades políticas contra el régimen de Tel Aviv.

El cierre de la Mezquita Al-Aqsa es para los musulmanes una clara violación del artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, adoptado en 1966, que estipula que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.

La Mezquita Al-Aqsa es un lugar de suma importancia para los musulmanes. Israel, que se considera a sí mismo el principal propietario de los territorios palestinos, sueña desde el inicio de su ocupación con destruir el centro de culto a fin de transformarlo en un templo judío.

Por su parte, las autoridades palestinas han advertido en reiteradas ocasiones que el “cierre” y los “ataques a los fieles” en Al-Quds, así como cualquier medida que cambie el estado religioso e histórico de la mezquita, solo resultarán en un mayor deterioro de la situación y en una escalada en la ocupada ciudad palestina.

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