“No hay cultura en el mundo donde se pongan zapatos sobre la mesa”, expresó un diplomático japonés no identificado, citado por el diario israelí Yediot Aharonot, al criticar la elección del chef personal del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, Segev Moshe.
“Si fue una broma, no nos parece gracioso. Puedo decirles que estamos ofendidos por nuestro primer ministro”, apostilló.
Asimismo, un diplomático israelí que trabajó anteriormente en Japón explicó que “no hay nada más despreciable en la cultura japonesa que los zapatos”, para después agregar que los japoneses “no solo no entran en sus casas con los zapatos puestos, sino que tampoco lo verás en sus oficinas”.
El mencionado diplomático israelí, cuya identidad no fue revelada, dijo que el error que cometieron los funcionarios israelíes “equivale a servir chocolates a invitados judíos en un plato con forma de cerdo”, además de calificar la decisión de “estúpida y con falta de tacto”.
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