Publicada: jueves, 31 de octubre de 2019 12:57

Las potencias occidentales tratan de reconfigurar las fronteras actuales de los países africanos pactadas en la conferencia de Berlín de 1885.

Así como las potencias occidentales buscan cambiar las fronteras de Sykes-Picot de 1916 (creadas por ellos mismo), de la misma manera  tratan de reconfigurar las fronteras actuales de los países africanos pactadas en la conferencia de Berlín de 1885. Para balcanizarlo y saquearlo con más facilidad.

La República Democrática Del Congo (RDC): ¿La Yugoslavia Africana?

La RDC, lugar bendecido y a su vez maldecido por su enorme cantidad de recursos naturales. El conflicto más fuerte desde terminada la segunda guerra mundial, donde las víctimas de esta guerra ya supera los 6 millones, y occidente es cómplice con su silencio y saqueo impune. La situación no ha cambiado mucho desde que Leopoldo II esclavizó y mató a más  de la mitad de la población (en lo que se conocía como el Congo belga), para robarles el caucho y el marfil. Hoy las multinacionales extranjeras buscan el Coltán, el Cobalto, los Diamantes, el Cobre, el Oro. Entre otras variedades de minerales que se encuentran en la RDC, todas ellas representan materias primas para el desarrollo del mundo tecnológico moderno.

Desde 1996 La RDC no conoce la paz. Países vecinos (Ruanda, Uganda y Burundi), y multinacionales Occidentales invadieron y saquearon los minerales de La RDC. Estos países con el apoyo de EE.UU. Y algunos países europeos  apoyaron grupos armados y se apoderaron de grandes extensiones de territorio de la republica congoleña. El genocidio que sufrió Ruanda en 1994 donde Los Hutus radicales asesinaron a 800000 Tutsis (el 75% de la étnica fue eliminada), llevó a que miles de refugiados de la vecina Ruanda llegaran al país vecino RDC (antiguamente conocido Zaire), tratando de empezar una nueva vida. Uno de los peores genocidios del siglo XX sufrido en Ruanda se multiplicó por seis en la República Democrática del Congo donde tanto milicias Hutus como milicias Tutsis desangran al Congo en una guerra de inmersas proporciones donde los medios hegemónicos occidentales no dicen ni una sola palabra.

La Balcanización del Congo es un tema del que no se habla, pero Ruanda, Uganda, y Burundi buscan un pedazo de La RDC. Ruanda  quiere la estratégica ciudad de Goma y si puede Anexarse en su totalidad toda la provincia de Kivu Del Norte. Donde afirma estar defendiendo a los Tutsis de la región y así evitar otro genocidio. Pero en realidad buscan anexar gran parte del Congo oriental donde residen unas enormes cantidades de recursos naturales, especialmente el Coltán. Uganda quiere para si la provincia de Ituri también ubicada en el Congo oriental y con gran cantidad de reservas de diamantes. Por su parte Burundi (aunque en menor medida), estaría interesado en parte de la provincia de Kivu Del Sur muy especialmente en la Ciudad de Uvira. Así todo El Congo oriental se disolvería entre sus países vecinos. Por otra parte, en el sur del Congo esta la rica provincia de Katanga (una de las minas de cobres más grandes del mundo y donde también  está el cobalto) ahí cuando el Congo consiguió su independencia en 1960, los belgas apoyaron un movimiento secesionista en la región, un hecho que el recién elegido primer ministro Patrice Lumumba logro evitar y que poco tiempo después le costaría la vida. Hoy nuevamente retoma visibilidad el movimiento que busca una Katanga independiente. Donde las multinacionales occidentales les quedaría muy fácil saquear las riquezas de esta importante zona del corazón del áfrica. Así el Congo después de más de dos décadas de guerra quedaría fragmentado entre sus países vecinos y la región de Katanga se volvería una República independiente. Dejando el resto de la República Democrática Del Congo sumergido en total pobreza, sin sus riquezas naturales y su territorio fracturado con conflictos entre sus nuevos países vecinos como sucedió en la antigua Yugoslavia.

 Para el analista Tim Marshall, la situación de la Republica Democrática Del Congo es catastrófica, y su actual crisis se debe en gran medida al reparto colonial absurdo del continente africano, establecido en la conferencia de Berlín de 1885. Dice el autor: “La RDC jamás debería haber sido ensamblada: se ha desmoronado y es la zona de guerra que menos atención merece en el mundo, pese a que las guerras que llevan librándose desde finales de la década de 1990 han provocado seis millones de muertos” (Marshall, p. 159). Haber encajado una gran diversidad de población étnica y lingüística en un territorio hace incompatible su convivencia, por eso lleva a su posible colapso con el paso del tiempo. Hoy en día las potencias occidentales que se repartieron África hablan de que se cometieron errores en su partición y quieren volver a crear unas fronteras artificiales beneficiando siempre sus intereses y los de sus aliados.

La actual situación de países como La Republica Democrática del Congo hace parte de “la gran estrategia estadounidense” el cual es destruir el mundo, exceptuando el G7 (tesis muy defendida por el analista Thierry Meyssan) para después robar sus recursos naturales con más facilidad. Creo que la balcanización es el objetivo último de todo este gran caos en el continente africano.

Conclusión:

La República Democrática  Del Congo (RDC),  es solo un ejemplo de la antesala que se prepara para La Balcanización de toda áfrica. Recordando que en Mali, Camerún y la República centroafricana (donde ser musulmán es casi  equivalente a ser Tutsi en la Ruanda de 1994), existen movimientos secesionistas que han creado grandes tensiones e incluso en algunos casos guerra civil. Remodelar nuevamente todo el continente africano a imagen de Occidente es uno de los grandes desafíos que enfrentan las naciones africanas en estos momentos.

Referencias.

  1. Marshall, T. (2017). Prisioneros de la geografía. Colombia: Ediciones Península.

Escrito por: Felix Antonio Cossío Romero

Correo: felixantonioc4@gmail.com

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