• El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ofrece un discurso en el Día de los Trabajadores desde su casa, 30 de abril de 2020.
Publicada: viernes, 1 de mayo de 2020 6:51

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, condena las medidas coercitivas impuestas por los capitalistas a otras naciones en plena crisis del coronavirus.

Ortega aseguró el jueves que los sectores capitalistas del mundo quieren aprovechar la crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus, causante de la enfermedad de la COVID-19, para tener más riquezas. “La pandemia le cae muy bien a los capitalistas, que ya están haciendo cuentas para lanzar el zarpazo y acumular más riqueza”, afirmó el mandatario nicaragüense.

El capitalismo salvaje, señaló, ha lanzado a los trabajadores al desempleo a partir de la pandemia y no son capaces de sacar de sus inmensas fortunas y poner dinero para mantener a los trabajadores.

Estados Unidos impone con mayor fuerza su tiranía disfrazada para ejercer mayor control en el mundo, alegó el mandatario, calificando como agresión la política de imponer sanciones de Estados Unidos, sobre todo, en estos momentos difíciles de la lucha contra la pandemia.

“En lugar de asumir una actitud constructiva y de liderazgo con la suspensión de sanciones para enfrentar esta pandemia que afecta a todos, a los países más ricos y los más pobres, lo que ha hecho (EE.UU.) es tirar golpes por todos lados e infamias (...) esa es una actitud criminal”, aseveró.

 

En este sentido, instó al Gobierno estadounidense a suspender las sanciones a Venezuela, Cuba y a los funcionarios del Gobierno nicaragüense e indicó que si lo hace, esto sería la mejor señal que recibiría el mundo para seguir enfrentando la pandemia.

También, expresó su solidaridad con los Gobiernos y pueblos de Cuba y Venezuela, reconociendo sus acciones para enfrentar las presiones desde EE.UU.

El nuevo coronavirus, detectado por primera vez en diciembre de 2019 en la ciudad china de Wuhan, se ha propagado por todo el mundo y, según las últimas cifras, ha dejado 3 308 900 contagiados y 234 133 muertos a nivel global.

En medio de la lucha global contra la enfermedad, son varios países, sujetos a las sanciones unilaterales de EE.UU., que complican el combate contra la COVID-19. Pese a reiteradas llamadas, incluso desde EE.UU., para levantar las sanciones ilegales, la Administración estadounidense se niega a cambiar su política coercitiva.

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