• El primer ministro iraquí, Mustafa al-Kazemi (2.º de dcha.), visita la frontera común con Siria, 26 de enero de 2022. (Foto: Twitter)
Publicada: miércoles, 26 de enero de 2022 19:20

El primer ministro iraquí advierte a los remanentes del grupo terrorista Daesh que “no pongan a prueba a los iraquíes” porque van a fracasar de nuevo.

Mustafa al-Kazemi ha visitado este miércoles la frontera común con Siria donde las fuerzas armadas están reforzando la seguridad de la zona, después de que el pasado jueves se produjera un motín en una cárcel en la provincia siria de Al-Hasaka (noreste), y se reportara la fuga masiva de los presos de Daesh.

El mandatario iraquí ha asegurado que en la frontera se ha desplegado un gran número de efectivos militares y ha señalado que las fuerzas armadas de Irak están dispuestas a “hacer frente a cualquier intento de atacar la seguridad y la estabilidad” del país árabe.

Ha advertido a los extremistas de Daesh de que “no pongan a prueba a los iraquíes”, ya que “antes lo intentaron y fracasaron”, en referencia a la lucha contra los terroristas, que conquistaron amplias zonas de Irak en 2014 y fueron expulsados de casi todos los territorios que dominaban en 2017.

A pesar de que en diciembre de 2017 el Gobierno iraquí dio por finalizada la guerra contra esta agrupación terrorista, aún los extremistas de Daesh mantienen escondites en diferentes puntos del país, sobre todo en zonas montañosas de Irak, por lo que el Ejército iraquí, con el apoyo de las fuerzas populares, realiza operaciones de peinado en diferentes partes del país para erradicar a los terroristas.

 

Al-Kazemi ha elogiado a las fuerzas armadas iraquíes por perseguir a los remanentes de Daesh “dentro y fuera de Irak” y ha pedido reforzar la frontera con Siria y estratégicas zonas montañosas del territorio iraquí para destruir a todos los terroristas.

La fuga un número indeterminado de combatientes de Daesh de la cárcel de Ghwayran de Al-Hasaka, controlada por la milicia kurdo-siria, las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), aliada de Estados Unidos, ha encendido la alarma en el vecino Irak, poniendo en alerta a las fuerzas armadas iraquíes.  

El sábado, Daesh se apoderó de la cárcel que presuntamente alberga a unos 5000 miembros de la banda extremista, tras feroces choques entre las milicias FDS y los presos. Sin embargo, las milicias retomaron el control de la prisión al día siguiente.

La banda takfirí aseguró a través de su agencia de propaganda Amaq que 800 de sus combatientes habían conseguido escapar del centro penitenciario.

Fuentes fidedignas anunciaron al diario sirio Al-Watan que las fuerzas de EE.UU. y sus aliados kurdos trasladaron a los prisioneros de Daesh de la cárcel Ghwayran a un lugar desconocido en la misma provincia de Al-Hasaka.

ftm/ncl/rba