• El líder del Movimiento Sadr de Irak, Moqtada Sadr.
Publicada: lunes, 21 de diciembre de 2020 6:43

El líder del Movimiento Sadr de Irak, Muqtada Sadr, pide al Parlamento que ponga fin a la presencia ilegal de Estados Unidos en territorio iraquí.

El Parlamento iraquí debe negociar con la Embajada de EE.UU. el fin de la presencia militar y de la injerencia de su país en los asuntos de Irak”, afirmó el domingo Sadr en un comunicado, después de que varios cohetes impactaran cerca de la representación diplomática estadounidense en Bagdad, capital iraquí.

Al respecto, aconsejó a la Embajada estadounidense que evite cualquier respuesta militar a dichos lanzamientos y permita al Gobierno iraquí tomar las riendas de los asuntos como el Estado soberano que es.

También pidió al Gobierno iraquí que declare el estado de emergencia en Bagdad y utilice el ejército para reforzar la seguridad de las misiones diplomáticas de los países extranjeros en Irak.

Medios iraquíes informaron de que al menos tres cohetes, tipo Katyusha, fueron interceptados la noche del domingo tras ser lanzados hacia la Zona Verde de Bagdad, donde está la embajada estadounidense, pero otros, según el Ejército iraquí, cayeron en la zona sin llegar a causar daños materiales ni víctimas mortales.

 

De momento ningún grupo ha reivindicado la autoría del ataque contra la Embajada estadounidense, pero Washington, como ya viene siendo habitual, acusa a las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe).

Hacía casi un mes que no atacaban la Zona Verde. El 21 de noviembre se produjo un ataque similar contra esta zona fortificada, donde se encuentran el Parlamento iraquí y varias embajadas occidentales.

Este último ataque a la embajada estadounidense se produce cerca del primer aniversario del asesinato del comandante de la Fuerza Quds, del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, y del subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, en un ataque terrorista, perpetrado el 3 de enero en aeropuerto de Bagdad, por orden del presidente estadounidense, Donald Trump.

El asesinato de Soleimani provocó la ira no solo en Irán sino en casi en todo el mundo, y poco después el Parlamento iraquí aprobó una resolución demandando la salida de las tropas estadounidenses de su territorio.

 mkh/nii/