• El ministro español de Defensa, Pedro Morenés, compareciendo para exculpar a Israel del asesinato del cabo Soria. 14 de abril de 2015
Publicada: martes, 14 de abril de 2015 17:50
Actualizada: martes, 4 de julio de 2017 3:15

El ministro de Defensa de España, Pedro Morenés, ha asumido este martes la defensa del régimen israelí del cargo de haber asesinado al cabo Francisco Javier Soria Toledo, víctima en El Líbano de las bombas de los ocupantes de Palestina.

“Nuestra reclamación debe buscar y busca en todo momento el acuerdo entre España” y el régimen israelí, ha reconocido Morenés en una comparecencia dedicada a exculpar a los autores del asesinato, repitiendo punto por punto las explicaciones —e interpretaciones interesadas— de las fuerzas de guerra sionistas.

El cabo Soria, miembro de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas para El Líbano (FINUL), murió el 28 de enero cuando dichas fuerzas de guerra bombardearon la torre de observación en la que se encontraba, en el sur de El Líbano.

Tras enumerar las explicaciones israelíes, el ministro español ha reconocido explícitamente que estaba simplemente repitiéndolas: el régimen israelí, ha dicho, “reconoce su responsabilidad por el impacto, así como describe, punto por punto, los ‘factores de error’ que acabo de citar”.

Los factores dictados por los israelíes a Morenés incluyen la supuesta carencia de mecanismos para corregir el tiro, la ignorancia de que la base de FINUL tenía una torre y la “posible” existencia de posiciones del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) cerca del lugar del impacto.

Morenés ha llegado al extremo de aceptar la idea de que las fuerzas de guerra israelíes carecerían de boletín meteorológico que les permita incluir la velocidad del viento en sus cálculos de tiro.

Sin embargo, el ministro ha silenciado el hecho de que todas esas circunstancias —aun si fueran ciertas— son perfectamente compatibles con un bombardeo intencionado, y no ha aclarado por tanto por qué afirma que “no había ningún tipo de intencionalidad, ‘obviamente’, por parte de las fuerzas de” guerra israelíes.

Además, frente a la supuesta impotencia israelí para corregir el tiro, Morenés ha ignorado por completo los testimonios de militares españoles presentes. Uno de ellos, el cabo Iván López Sánchez, explicó que “con cada caída de proyectil iban corrigiendo la trayectoria, desde la localidad de Mayidie hacia la posición 4-28” (la suya).

Una investigación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) concluyó que el régimen israelí tenía “total conocimiento” del lugar donde se hallaban los militares españoles de la FINUL. El asesinato fue condenado por el secretario general del ente internacional, Ban Ki-moon.

El bombardeo duró dos horas y algunos de los proyectiles eran sin “ninguna duda” bombas de racimo, según la declaración del soldado Sergio Poyato, también presente. Tras alcanzar a Soria, la continuación del bombardeo obstaculizó las labores de socorro.

Fuentes sionistas españolas han expresado, antes y después de la muerte de Soria, su hostilidad y resentimiento hacia las tropas de la FINUL por no atacar a Hezbolá, pese a ser este un movimiento autóctono de resistencia que está en su país, en El Líbano.

Este factor, sumado a la experiencia sobre el terreno, lleva a militares españoles a defender la tesis de que el régimen israelí buscó, atacando posiciones españolas, “motivarlas” para que en el futuro estas se muestren más agresivas para con el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano. 

El colectivo español de solidaridad con Palestina Rumbo a Gaza ha reaccionado a las declaraciones de Morenés interrogándose: “¿Es ministro español o israelí?”.

Los ataques israelíes se produjeron tras una operación de castigo de Hezbolá por un ataque mortal perpetrado el 18 de enero por fuerzas israelíes en los altos de Golán sirios, suceso que segó la vida de seis miembros del movimiento libanés y un comandante militar iraní. 

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