“Si las partes no regresan a sus compromisos y no actúan, también reduciremos los compromisos. Ahora estamos en la fase de reducción de los compromisos”, ha explicado el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) Mohamad Eslami, en declaraciones a periodistas al llegar este martes a la provincia iraní de Chaharmahal y Bajtiari.
El titular de la OEAI ha señalado que la contraparte del acuerdo nuclear de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés) con Irán tenía compromisos, pero no los ha cumplido, e incluso Estados Unidos se retiró del pacto y tampoco ha permitido a terceros tener cooperaciones con Irán. “Con base en el artículo 36 del JCPOA, tenemos el derecho legal de que, si las partes no cumplen con sus obligaciones y no actúan, tenemos el derecho de reducir las obligaciones”, ha reiterado el también vicepresidente del país persa.
Eslami ha enfatizado que las decisiones de Teherán en cuanto al JCPOA están sujetas a la Ley de Acción Estratégica del Parlamento para levantar las sanciones, de igual modo, ha agregado, que la actividad nuclear de Irán está dentro del marco de salvaguardias de la AIEA y del Tratado de no Proliferación (TNP).
Ha recalcado que Irán cumple con sus obligaciones según las cláusulas 26 y 36 del JCPOA y no acepta ninguna actividad nuclear que perjudique la interacción con la AIEA.
¿Por qué Irán aumentó su enriquecimiento de uranio?
Según el acuerdo nuclear de 2015 alcanzado entre Irán y las potencias mundiales, algunas sanciones previamente impuestas a Irán fueron eliminadas a cambio de limitaciones a sus actividades nucleares.
Como país responsable y respetuoso de la ley, Irán aceptó y cumplió plenamente el acuerdo multilateral. Redujo su enriquecimiento de uranio a una pureza del 3,6 por ciento, como exige el acuerdo.
Sin embargo, la integridad del acuerdo se vio comprometida cuando el expresidente de Estados Unidos Donald Trump se retiró del mismo en mayo de 2018 y restableció las sanciones. Su excéntrico movimiento fue incluso criticado por los halcones estadounidenses.
Después de eso, Irán instó a otros signatarios del JCPOA —los europeos— a cumplir con sus compromisos y salvar el acuerdo.
La troika europea (Reino Unido, Francia y Alemania) no logró hacer nada bajo la presión de Estados Unidos.
Después de una espera de un año, Irán comenzó gradualmente a intensificar sus actividades de enriquecimiento nuclear, al tiempo que destacó que sus acciones son reversibles si las otras partes cumplen sus compromisos.
Por lo tanto, la República Islámica, que se adhirió plenamente al acuerdo, se vio obligada a dar un paso atrás, citando disposiciones del acuerdo que permitían medidas recíprocas en respuesta al incumplimiento.
Sin embargo, Irán ha enfatizado repetidamente la naturaleza pacífica de su programa, como lo atestiguó en numerosas ocasiones la Agencia Internacional de Energía Atómica, el organismo de control nuclear de la ONU.
Los inspectores de AIEA, así como el jefe de la agencia, Rafael Grossi, visitan periódicamente Irán y hacen un balance de los procedimientos y hasta ahora no han notado ninguna divergencia en el programa nuclear del país.
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