• El representante permanente de Irán ante la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Kazem Qaribabadi.
Publicada: jueves, 18 de junio de 2020 18:19
Actualizada: viernes, 19 de junio de 2020 14:26

Irán asevera que no abrirá su territorio a la AIEA mientras sus demandas para inspecciones se basen en las alegaciones de enemigos.

En declaraciones ofrecidas este jueves durante la reunión trimestral de la Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) vía videoconferencia, el representante permanente de Irán ante la agencia, Kazem Qaribabadi, ha dejado claro que Teherán aceptó voluntariamente el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación (TNP) y el acceso de la AIEA a los centros no anunciados en el acuerdo nuclear de 2015.

Al respecto, ha explicado que Irán, con 432 inspecciones de la Agencia solo en 2019, ha tenido más del 20 por ciento de las inspecciones totales del organismo en todo el mundo.

Según el diplomático persa, si bien Irán ha suspendido algunas de sus obligaciones asumidas en virtud del pacto nuclear, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA o PIAC, por sus siglas en inglés), las actividades de verificación de la AIEA no se han visto afectadas por estas medidas compensatorias.

 

Tras haber reconocido que tanto Irán como la Agencia tienen compromisos, Qaribabadi ha subrayado que el derecho de la AIEA a tener acceso o plantear preguntas legales y el de Irán a pedir razones y documentos definitivos son las dos caras de una misma moneda que se refuerzan mutuamente.

En cuanto a las solicitudes de la organización para tener acceso a dos lugares, que según las autoridades de la AIEA, uno es un campo y otro es un desierto, el representante de Irán ha recordado que el asunto fue discutido dos veces en Teherán, capital persa: 29 de abril y 16 de mayo de 2020, pero el informe de la Agencia carecía de suficientes argumentos lógicos; por ejemplo, su informe estaba lleno de frases como “la probabilidad de la existencia”, “posible uso o almacenamiento” y “posible desempeño de actividades nucleares”, ha aducido Qaribabadi.

Como es una cuestión de soberanía, ningún país abre su territorio a las inspecciones solo sobre la base de las alegaciones hechas por enemigos, incluso si es obvio que el resultado demostrará la falsedad de estas alegaciones”, ha enfatizado.

Ha lamentado el reciente informe del director general de este organismo, Rafael Grossi, en cuanto a la “cooperación excepcional” de Irán con la Agencia en una situación que según reconoce la misma AIEA ha enfrentado muchos problemas para realizar las actividades de verificación en los países miembros debido a la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, pero las ha llevado a cabo en Irán sin suspensión incluso a través de los vuelos chárter. “Consideramos que este comportamiento no es neutral ni profesional, sino un doble estándar”, ha apostillado.

En virtud de los principios del TNP, todas las actividades e instalaciones nucleares de Irán están bajo la estricta supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica y este ha constatado en varias ocasiones el pleno respeto de Teherán al pacto, algo que confirma que sus actividades nucleares tienen fines pacíficos.

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