• El presidente de El Líbano, Michel Aoun, habla en la 76.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 24 de septiembre de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 25 de septiembre de 2021 8:16

El presidente libanés, Michel Aoun, ha dejado claro que este país no retrocederá en sus derechos marítimos ante Israel y no aceptará ningún tipo de reconciliación.  

En un discurso que ofreció el viernes ante el 76.° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) que se desarrolla en Nueva York (EE.UU.), el mandatario condenó cualquier intento para agredir las fronteras de la zona económica de El Líbano e invadir los derechos libaneses a los recursos de gas y petróleo bajo el suelo marino.

Aoun denunció que las “amenazas continuas de Israel son la principal preocupación de El Líbano” y agregó que el último ejemplo es los esfuerzos del régimen de ocupación para hallar petróleo y gas en la región marítima en disputa entre las dos partes.

El Líbano no retrocederá en sus derechos y no aceptará ninguna reconciliación. La comunidad internacional debe apoyar a El Líbano”, aseveró tras haber urgido la reanudación de las conversaciones indirectas con Israel para determinar sus fronteras marítimas exactas de acuerdo con el derecho internacional.

 

En otra parte de su discurso, el presidente libanés también examinó los desafíos que enfrenta el país árabe en los campos económicos, financieros, sociales y de salud, y las consecuencias de la catástrofe de Beirut, que ocurrió el 4 de agosto de 2020, y recalcó que el poder judicial libanés está investigando las causas de la explosión y sus responsabilidades administrativas. “Esta investigación encubierta debe mostrar de dónde provinieron los explosivos, por qué llegaron al puerto de Beirut y quién fue el principal destinatario”, hizo énfasis Aoun.

Durante décadas, la frontera marítima entre El Líbano y los territorios ocupados por Israel ha sido un tema candente, ya que Beirut y el régimen de Tel Aviv aún se encuentran técnicamente en estado de guerra. Ambos lados se disputan un triángulo marítimo de unos 860 kilómetros cuadrados para explorar posibles reservas de gas en el subsuelo del mar Mediterráneo.

El Líbano ha advertido en reiteradas ocasiones que su país nunca renunciará a sus fronteras reconocidas internacionalmente, rechazando así los reclamos de Israel sobre una zona en disputa, rica en petróleo en aguas libanesas.

Esto mientras El Líbano está lidiando también con una crisis económica y financiera considerada como la mayor amenaza a su estabilidad desde la guerra civil de 1975-1990.

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