• Un avión no tripulado (dron) de Estados Unidos
Publicada: jueves, 15 de octubre de 2015 18:37

Un “Nuevo Snowden” saca a la luz documentos secretos sobre los detalles de operaciones de drones de EE.UU. en Afganistán, Yemen y Somalia, que podrían desvelar la verdadera cifra de civiles muertos en esos ataques.

Los documentos, publicados este jueves en la página Web The Intercept, “detallan el funcionamiento interno del programa de asesinatos del Ejército estadounidense en Afganistán, Yemen y Somalia” y proporcionan “una mirada sin precedentes a las guerras de drones” del presidente estadounidense, Barack Obama.

Es una manera muy elegante y eficiente de llevar a cabo la guerra, sin los enormes errores de invasión de tierra de Irak y Afganistán (…) Pero a estas alturas, se han vuelto tan adictos a esta máquina, a esta forma de hacer negocios, que parece que cuanto más tiempo se les permita seguir operando de esta manera, más difícil será apartarlos de ella”, explica un funcionario de Inteligencia en condición de anonimato.

El autor de esta filtración, un funcionario de Inteligencia en condición de anonimato por razones de seguridad y la fuerte persecución ejercida por el Gobierno norteamericano, destaca que el objetivo de su iniciativa consiste en satisfacer el derecho de la gente a conocer el proceso de colocar a personas en listas y asesinarlas por órdenes de miembros del Gobierno de EE.UU.

“Es una manera muy elegante y eficiente de llevar a cabo la guerra, sin los enormes errores de invasión de tierra de Irak y Afganistán (…) Pero a estas alturas, se han vuelto tan adictos a esta máquina, a esta forma de hacer negocios, que parece que cuanto más tiempo se les permita seguir operando de esta manera, más difícil será apartarlos de ella”, explica.

En el paquete de documentos, incluido por dos series de diapositivas, hay datos sobre las operaciones con aviones no tripulados (drones) del Ejército de EE.UU. en Somalia y Yemen, llevadas a cabo por el grupo secreto Task Force 48-4, entre los años 2011 y 2013.

Un mural en Yemen muestra a un niño que cuestiona el porqué de la matanza de familias yemeníes por drones estadounidenses.

 

Por otro lado, los documentos sobre el caso de Afganistán indican que Washington ha clasificado a personas no identificadas muertas en los ataques con drones como “enemigos muertos en combate”, aunque no eran los objetivos previstos, para de esta manera tapar la verdadera cifra de bajas civiles.

A este respecto, los documentos indican que el número de las víctimas no intencionadas en esos ataques es “muy superior al de los objetivos previstos”, de manera que, como ejemplo, en un período de cinco meses, solo una de cada diez personas muertas en ataques aéreos era el objetivo declarado.

También, menciona que la mayoría de las misiones se basan en la inteligencia de señales (SIGINT, en inglés), desde los metadatos telefónicos hasta las intercepciones de señales; y por esta misma razón, los errores de la información de inteligencia son una de las causas principales de las víctimas civiles.

Luego de lamentar el hecho de que los equipos de operaciones especiales deshumanicen a las personas que son blancos de ataques aéreos, el informante denuncia que “no tienen derechos. No tienen dignidad. No tienen humanidad (…) ni siquiera se refieren a ellos por su nombre real”.

Paquistaníes en un pueblo fronterizo con Afganistán condenan ataques con drones de Estados Unidos contra la población civil. 10 de diciembre de 2010

 

“Esta explosión escandalosa de vigilancia —de vigilar a las personas, trasegarlas y apilarlas en las listas, asignándoles números, asignándoles ‘tarjetas de béisbol’, asignándoles sentencias de muerte sin previo aviso, en un campo de batalla en todo el mundo— estaba mal, desde el primer momento”, critica.

De igual manera, el informante subraya los límites con los que se enfrentan los recursos de inteligencia de Estados Unidos, citando a los “déficits críticos” de tecnología y capacidad para encontrar a sospechosos de terrorismo en Yemen y Somalia.

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