• Jefe de gabinete entrante de EEUU Ron Klain (izq.) y el presidente electo Joe Biden en una reunión en Washington D.C., 13 de noviembre de 2014. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 21 de diciembre de 2020 1:41

El jefe del gabinete de la entrante Administración Biden amenazó a los piratas informáticos con una respuesta que iría más allá de la imposición de sanciones.

Ron Klain dijo el domingo que el presidente electo de EE.UU., Joe Biden, estaba estudiando cómo neutralizar a los presuntos hackers que se infiltraron la semana pasada en instancias gubernamentales de Estados Unidos.

“No se trata solo de sanciones. Son medidas y cosas que podríamos hacer para degradar la capacidad de los actores extranjeros para participan en este tipo de ataque”, indicó el futuro jefe del gabinete de Biden en una entrevista concedida a CBS.

Klain adujo que “aún hay muchas preguntas sin respuesta sobre el propósito, la naturaleza y el alcance de estos ataques específicos”, que han sido achacados a piratas informáticos relacionados con el Gobierno ruso.

En esta tesitura, al referirse sobre el masivo hackeo, Biden prometió el viernes que tanto los individuos como las entidades involucrados en el ataque “descubrirán que hay repercusiones financieras por lo que hicieron”.

Asimismo, la agencia británica Reuters, citando a fuentes cercanas a la Administración entrante, publicó que Biden sopesa varias opciones, que van desde nuevas sanciones financieras como ciberataques a la infraestructura rusa, para “castigar” a Moscú por su presunto papel en la piratería sin precedentes de las agencias y empresas del Gobierno de EE.UU.

 

Al respecto, el senador estadounidense Mark Warner, el principal demócrata del Comité de Inteligencia del Senado, alertando que la piratería informática podría continuar, llamó a los funcionarios a determinar el alcance total; no obstante, no ha llegado al lenguaje agresivo del senador republicano Mitt Romney, quien describió la situación como “una invasión”.

Rusia ha rechazado, rotundamente, cualquier implicación en el mencionado robo informático y señaló que EE.UU. no debería culpar a los rusos “tan infundadamente” porque, desde hace meses, viene sufriendo una serie de ataques cibernéticos sin poder resolverlos.

El Kremlin y la Casa Blanca siguen acusándose mutuamente de organizar y lanzar ataques cibernéticos contra la infraestructura de sus respectivos países. La tensión entre las dos potencias mundiales comenzó tras la crisis de 2014 en el este de Ucrania. Desde entonces, Moscú y Washington no dudan en revelar casos que perjudican la supuesta reputación que tienen a nivel internacional.

Rusia acusa a Estados Unidos de aprovecharse de cualquier suceso para generar y propagar la rusofobia en el mundo y de este modo afectar a la opinión pública.

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