“Cualquier tipo de ataque al territorio, la seguridad y los intereses de la nación iraní convertirá inmediatamente y como primer paso todos los intereses, bases y centros de influencia de Estados Unidos en objetivos legítimos, definitivos y accesibles para las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán”, ha subrayado este jueves el comandante del Cuartel General Central de Jatam al-Anbiya, el general de división Ali Abdolahi.
Además, el alto mando al afirmar que la era del “golpe y fuga” ha terminado para siempre, ha señalado que la respuesta de Irán “será mucho más rápida, más precisa y más devastadora de lo que Estados Unidos y el régimen sionista podrían siquiera imaginar”.
A fines de diciembre, Irán fue escenario de protestas económicas esporádicas que rápidamente fueron secuestradas por alborotadores incitados por los líderes estadounidenses e israelíes, y apoyados por sus agentes de inteligencia en el terreno.
En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alentó abierta y públicamente la violencia al instar a los manifestantes armados a tomar el control de las instituciones estatales y amenazar con acciones militares contra Irán si se les confrontaba.
“Hoy, las amenazas y declaraciones infundadas del presidente estadounidense no solo han recibido una condena generalizada en el mundo islámico, sino también serias protestas y críticas dentro de Estados Unidos e incluso en su Congreso; una realidad que refleja claramente el creciente aislamiento y el declive de las políticas hostiles, aventureras y fallidas de Estados Unidos”, ha señalado el general Abdolahi.
A continuación, ha agregado que Estados Unidos e Israel demostraron “estupidez estratégica” al apoyar abiertamente las recientes sediciones, disturbios y actos terroristas contra Irán, destacando que estas acciones expusieron el fracaso de sus planes hostiles.
Refiriéndose a las marchas del 12 de enero, el general iraní ha puesto de manifiesto que la respuesta decisiva, inteligente y capaz de derrotar al enemigo del pueblo demostró unidad y vigilancia nacionales, sirviendo como “evidencia clara del fracaso total de los proyectos hostiles”.
El 12 de enero comenzaron las manifestaciones en todo el país, y la agencia de noticias Fars informó sobre la participación de alrededor de tres millones de personas solo en Teherán. Las protestas tuvieron lugar en respuesta a días de disturbios con apoyo extranjero, durante los cuales decenas de agentes de seguridad perdieron la vida en atentados terroristas.
Además, ha señalado que el poderío de las Fuerzas Armadas de Irán, respaldado por el “apoyo decisivo del pueblo”, no solo ha desbaratado los cálculos estratégicos del enemigo, sino que también ha sido “probada objetiva e innegablemente” en numerosas ocasiones sobre el terreno.
Ha sostenido que los adversarios de la nación iraní, “especialmente Estados Unidos”, son plenamente conscientes de las consecuencias de este poder.
El general Abdolahi ha dejado claro que Irán ha demostrado de manera reiterada y clara que nunca ha iniciado una guerra ni tiene intención de hacerlo. Sin embargo, Irán dará una respuesta rápida, decisiva, severa y lamentable ante cualquier acto de agresión, amenaza o ataque, ha recalcado.
En reacción a las amenazas y recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que “ha llegado el momento de buscar un nuevo liderazgo en Irán”, diversos funcionarios militares y políticos han rechazado de manera tajante estas palabras y han advertido que, ante cualquier intento de agresión, las Fuerzas Armadas de Irán responderán con fuerza, sin dejar ninguna zona segura.
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