• La embajada de Cuba en Washington, capital de EE.UU.
Publicada: jueves, 10 de agosto de 2017 6:26

La Cancillería cubana niega todas las acusaciones de EE.UU. de actuar contra sus diplomáticos en Cuba y muestra su intención de esclarecer el asunto.

El Ministerio de Exteriores de Cuba asegura que jamás ha permitido que la isla sea utilizada para acciones contra diplomáticos y se muestra dispuesto a cooperar para esclarecer “incidentes” que han afectado a la salud de varios funcionarios de la embajada de Estados Unidos en La Habana, capital cubana.

"Las autoridades cubanas crearon un comité interinstitucional de expertos para el análisis de los hechos; ampliaron y reforzaron las medidas de protección y seguridad a la sede, su personal y las residencias diplomáticas" puede leerse en un comunicado emitido el miércoles por la Cancillería del país caribeño.

Horas antes, la portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Heather Nauert, había comunicado la solicitud cursada a dos diplomáticos cubanos en Washington de que abandonaran el país.

Las autoridades cubanas crearon un comité interinstitucional de expertos para el análisis de los hechos; ampliaron y reforzaron las medidas de protección y seguridad a la sede, su personal y las residencias diplomáticas", afirma la Cancillería de Cuba en un comunicado.

 

Según Nauert, EE.UU. tomó esta decisión tras producirse "incidentes" que "causaron síntomas físicos" a varios miembros del Departamento de Estado que se encontraban en la embajada estadounidense en Cuba, tras lo cual decidieron regresar a su país. Sin embargo, Nauert no precisó la naturaleza exacta de esos hechos.

El comunicado de La Habana afirma que el país centro caribeño "cumple con todo rigor y seriedad sus obligaciones emanadas de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961" en cuanto a "la protección de la integridad de los agentes diplomáticos y los locales de la misión".

Explica además que la embajada le informó de los incidentes el pasado 17 de febrero y que La Habana "tomó con suma seriedad este asunto y actuó con celeridad y profesionalismo", iniciando "una investigación exhaustiva, prioritaria y urgente por indicación del más alto nivel del Gobierno cubano" para esclarecer la situación.

Esta nueva diferencia política entre EE.UU. y Cuba se ha producido solo dos años después de que el entonces presidente Barack Obama y su homólogo cubano, Raúl Castro, sorprendieran al mundo anunciando la pronta normalización de las relaciones entre ambos países, tras una pausa de 54 años. 

No obstante, el actual presidente de EE.UU., Donald Trump, canceló el pasado 16 de junio "todo el acuerdo bilateral" de su antecesor Obama respecto a Cuba.

En respuesta, la Cancillería cubana enfatizó que el país "jamás negociará bajo presión o amenaza" y seguirá firme en sus demandas del levantamiento del bloqueo, la entrega del territorio ocupado de Guantánamo y el fin de las injerencias en los asuntos de la isla.

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