• Ojivas nucleares sobre lanzamisiles móviles norcoreanos durante un desfile en Pyongyang.
Publicada: viernes, 6 de octubre de 2017 1:02
Actualizada: lunes, 9 de octubre de 2017 15:34

En caso de un ataque a Corea del Norte, hay muy pocas probabilidades de que EE.UU. pueda destruir todo el arsenal nuclear de Pyongyang.

En un informe publicado el miércoles en la revista estadounidense The National Interest, el analista militar Dave Majumdar advierte de que si Estados Unidos decide lanzar un “ataque preventivo”, tendría pocas posibilidades de destruir todo el arsenal nuclear de Corea del Norte.

En caso de un ataque al suelo norcoreano, Estados Unidos se arriesgaría a ser blanco de ataques nucleares de represalia por parte de Pyongyang, por lo que, para garantizar su seguridad (y debido a la baja efectividad de sus sistemas antimisiles), tendría que asegurarse de destruir todas las armas nucleares norcoreanas durante las primeras horas del conflicto.

Esto es muy difícil de lograrse, dado que la comunidad de inteligencia de EE.UU. no tiene información sobre todos los centros nucleares del país asiático, mientras que también le es casi imposible destruir algunos de los mencionados centros, puesto que se encuentran en lo profundo de la tierra.

Washington podría tratar de destruir los centros que se encuentran a varias decenas de metros de la superficie de la tierra, pero para ello debería usar las bombas antibúnker GBU-57, capaces de destruir instalaciones que se hallan a 60 metros de la superficie (varios centros militares norcoreanos están a una distancia de más de 80 metros de la superficie y algunos están debajo de las montañas).

Como lo mostró la Operación Tormenta del Desierto (ofensiva militar de EE.UU. contra Irak, 1990-1991), localizar y destruir lanzadores móviles de misiles balísticos es un proceso muy difícil y lento aún sobre el terreno desértico. Y es casi imposible hacerlo en el terreno extremadamente robusto y montañoso de Corea del Norte”, escribe el analista militar Dave Majumdar.

 

No obstante, estas bombas son muy caras —cada unidad cuesta unos 3,5 millones de dólares—y en la actualidad, según reportes, EE.UU. solamente tiene 20 unidades de GBU-57. Además, algunos analistas creen que la Defensa estadounidense sobrevalora la efectividad de esta bomba.

Dejando a un lado todos estos asuntos, Washington tendría un problema para el cual difícilmente hay remedio: los lanzamisiles nucleares móviles de Corea del Norte, capaces de ser desplegados en cuestión de minutos y disparar su carga desde cualquier punto del territorio norcoreano.

“Como lo mostró la Operación Tormenta del Desierto (ofensiva militar de EE.UU. contra Irak, 1990-1991), localizar y destruir lanzadores móviles de misiles balísticos es un proceso muy difícil y lento aún sobre el terreno desértico. Y es casi imposible hacerlo en el terreno extremadamente robusto y montañoso de Corea del Norte”, escribe el analista militar.

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