Tres años de espera llevan los excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para que les cumplan con lo que se les prometió, aunque son conscientes que el Gobierno les ha cumplido con una renta mensual, lo fundamental como son los proyectos productivos no se ven por ningún lado.
Los desmovilizados denuncian que hasta el momento no se les ha brindado la primera hectárea de tierra para ponerla a trabajar, los otros compromisos como vías y fuentes de empleo también han quedado en el limbo.
Muchos de estos excombatiente se están preparando para ser gestores de paz en sus comunidades, la mayoría de ellos señalan que pese a los incumplimientos no faltaran a su palabra empeñada de no volver a empuñar las armas contra el Estado.
Álvaro Altamiranda, Bogotá.
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