• Aviones de combate J-15 en portaaviones de China Liaoning en un simulacro en el mar de China Oriental. (Foto: Getty Images)
Publicada: lunes, 9 de mayo de 2022 16:33
Actualizada: lunes, 9 de mayo de 2022 17:45

El Ejército chino está fortificando su capacidad militar en mar y busca construir un cuarto portaaviones, indica un nuevo informe.

El diario hongkonés Asia Times ha revelado este lunes que Pekín parece estar preparándose para construir un cuarto portaaviones y un nuevo tipo de fragata más adecuada a fin de usarlos en operaciones en alta mar para complementar sus futuros grupos de batalla de portaaviones.

Asimismo, unas imágenes satelitales, citadas por el medio, muestran dos cazas furtivos FC-31 Gyrfalcon estacionados junto a varios cazas J-15 Flying Shark transportados por portaaviones en las instalaciones de vuelo del Ejército Popular de Liberación (PLA) en la provincia de Liaoning (noreste).

Esto sugiere que el FC-31 puede estar posicionado a bordo de los dos portaaviones del gigante asiático Liaoning y Shandong, ha señalado el diario, para luego subrayar que la aparición conjunta de los dos tipos de aviones de guerra también puede insinuar los preparativos operativos iniciales para construir un cuarto portaaviones capaz de operar ambos tipos de cazas.

 

Conforme a Asia Times, en la actualidad, el Liaoning está equipado con 26 J-15 y el Shandong con 32 J-15. Ninguno de los transportistas opera actualmente el FC-31.

En los últimos años, China ha logrado muchos avances en la tecnología de armas, pues quiere alcanzar lo que considera un “mínimo disuasivo nuclear creíble”.

Esto mientras, mantiene varias disputas con vecinos como Japón (islas Diaoyu/Senkaku), La India (con cuyas tropas ha protagonizado varias escaramuzas fronterizas) o los países (Filipinas, Vietnam, Indonesia o Malasia) bañados por las aguas del mar de China Meridional, cuya soberanía reclama Pekín casi en su totalidad. 

Aun así, su principal prioridad sigue siendo la reunificación de Taiwán, por lo que ha advertido una y otra vez que tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar su seguridad y su integridad territorial.

A su vez, EE.UU., inquieto por el avance de capacidad de combate del gigante asiático, sigue acusando a China de desarrollar su potencia militar contra otros países.

Sin embargo, las autoridades chinas rechazan tal acusación de Washington, y aseguran que sus equipamientos militares no se consideran amenaza hacia otros países y que solo se utilizarán para defenderse en caso de que algún Estado ponga en peligro la soberanía nacional.

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