• Vídeo: China envía con éxito otra sonda a la Luna
Publicada: miércoles, 2 de diciembre de 2020 0:02

China ha realizado con éxito su tercer alunizaje después de que su sonda Changé-5 se posara la superficie lunar para traer de regreso muestras a la Tierra.

La sonda Changé-5 “alunizó en la cara visible de la Luna el martes por la tarde”, ha anunciado la agencia oficial de noticias Xinhua, citando a la Administración Espacial Nacional China.

Como parte de esta misión la nave espacial Changé-5 debe traer muestras de polvo y rocas lunares, para ayudar a los científicos chinos a entender mejor los orígenes de la Luna, su formación y actividad volcánica en su superficie.

La sonda Changé-5 despegó la semana pasada desde la meridional provincia china de Hainan y entró en la órbita de la Luna el sábado tras 112 horas de viaje desde la Tierra.

Se prevé que el robot recoja las muestras de una zona inexplorada de la Luna, conocida como el “Océano de las Tormentas” durante un día lunar, el equivalente a unos 14 días de la Tierra, y las envíe a nuestro planeta en una cápsula a principios o mediados de diciembre, según ha indicado la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés).

En enero de 2019, el gigante asiático envió por segunda vez un vehículo para explorar la superficie lunar, la cual constituyó un hito para el programa espacial chino porqué el robot llegó a la cara oculta de la Luna por primera vez en la historia. Asimismo, Yutu (Conejo de Jade) fue la primera nave espacial china que llegó a la Luna en 2013.

 

China ha invertido miles de millones de dólares en su programa, con la esperanza de contar con una estación espacial tripulada para 2022 y, eventualmente, enviar seres humanos a la Luna.

Los avances tecnológicos del gigante asiático y su aliado ruso en el espacio le han preocupado a Washington. La saliente Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, considera a China y Rusia dos principales “desafíos a la seguridad (de EE.UU.) en el espacio” y teme que sus tecnologías puedan acabar con la preeminencia de la posición del país norteamericano en el sector espacial.

Ante los intentos de EE.UU. de crear una carrera espacial para desafiar las capacidades de sus rivales, Pekín ha instado a Washington a no convertir el espacio en un nuevo campo de batalla.

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