Casi dos días después de la confirmación del triunfo del candidato izquierdista, Luiz Inácio Lula da Silva, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, la parte perdedor, el ahora presidente saliente, Jair Bolsonaro, finalmente hizo su primer comentario sobre los comicios.
“Como presidente y como ciudadano seguiré cumpliendo todos los mandamientos de nuestra Constitución”, dijo el martes Bolsonaro en un breve discurso en Brasilia, la capital federal de Brasil.
El presidente ultraderechista agradeció los votos recibidos y sobre las protestas de sus partidarios dijo que eran un “movimiento popular” a causa de “indignación y una sensación de injusticia” por las elecciones. Por todo ello, manifestó, son bienvenidas siempre que sean manifestaciones pacíficas. Sin embargo, condenó los bloqueos de carreteras.
Después del discurso de Bolsonaro, el jefe de Gabinete, Ciro Nogueira, confirmó que iniciará el proceso de transición cuando sea notificado.
Alrededor de 156,4 millones de brasileños fueron convocados el domingo a las urnas para elegir al presidente del país en una jornada electoral que para muchos se consideraba la más importante desde el fin de la dictadura militar en 1985. Lula da Silva, el 2 veces presidente y líder del Partido de los Trabajadores (PT), ganó el duelo con el 50,9 % de los votos frente al 49,1 % conseguido por el líder ultraderechista.
El regreso de Lula al poder en Brasil cubre de color rojo de izquierda el mapa político de Suramérica, el mismo color que antes se pintó en Colombia, Chile, Perú, México y más anterior en Venezuela, Cuba y Venezuela.
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