• El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva habla durante un acto en Sao Paulo, 7 de abril de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 17 de agosto de 2018 1:53
Actualizada: viernes, 17 de agosto de 2018 2:38

Al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva le indigna la sumisión del Gobierno de Michel Temer ante EE.UU., dice su excanciller Celso Amorim.

“El tiempo en que un representante de EE.UU. venía a dar órdenes aquí ya había pasado, pero ahora está volviendo; el expresidente está indignado con la entrega de nuestra soberanía, que amenaza a Petrobras y a los bancos públicos”, explicó el jueves Amorim, según un comunicado del Partido de los Trabajadores (PT).

Tras visitar al líder izquierdista, Amorim dijo que Lula está muy preocupado con el rumbo que ha tomado la región, con la “persecución” y la “judialización” de los gobiernos y líderes populares, como Rafael Correa en Ecuador y Cristina Fernández en Argentina.

“Lula recordó todos los esfuerzos que hizo para integrar América Latina; ahora eso está siendo destruido por acciones de algunos países”, lamentó Amorim.

El exministro hizo referencia a la gira del secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, esta semana por Latinoamérica, que incluyó Brasil como primera parada de su periplo.

El tiempo en que un representante de EE.UU. venía a dar órdenes aquí ya había pasado, pero ahora está volviendo; el expresidente (Lula da Silva) está indignado con la entrega de nuestra soberanía (por el Gobierno de Michel Temer), que amenaza a Petrobras y a los bancos públicos”, explicó Celso Amorim, excanciller de Brasil durante la Presidencia de Lula.

 

En el encuentro, Amorim también aprovechó para entregar al exmandatario un ejemplar del libro ‘La verdad vencerá’, que el papa Francisco firmó y dedicó a Lula.

Además, visitaron a Lula en la cárcel su ‘número dos’ en la carrera electoral, el candidato a vicepresidente, Fernando Haddad, y el premio Nobel de la Paz el argentino Adolfo Pérez Esquivel, que reiteró que Lula debe ganar el mismo galardón por haber sacado a millones de personas de la pobreza.

El miércoles, el PT formalizó la candidatura de Lula para las elecciones de octubre, para las que parte como favorito en todas las encuestas. Sin embargo, es poco probable que pueda presentarse, dado que la ley brasileña veta las candidaturas de condenados en segunda instancia.

El pasado mes de junio, el exmandatario pronosticó que, en octubre, Brasil elegiría un gobierno democrático, con legitimidad para revertir la agenda del “entreguismo” y el “ultraliberalismo”. Además, dijo que la nueva gestión se encargaría de acabar con la farra de las privatizaciones y la entrega del patrimonio nacional.

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