Lula da Silva fue llevado a la sede de la policía de São Paulo a declarar, para investigar si ha cometido delitos de corrupción y lavado de dinero. Por su parte, el Instituto Lula repudió esta detención y declaró que "es una agresión al estado de derecho".
El Gobierno brasileño rechazó también la actitud de la Fiscalía. La detención ha provocado la reacción popular. Sus partidarios y críticos se congregaron frente a su domicilio y se enfrentaron a la policía. Algunos resultaron heridos y detenidos.
La operación policial se produce un día después de la filtración de una supuesta declaración de un asesor oficialista que acusó a Lula de estar al tanto de la trama de corrupción en Petrobras.
El analista político Guillermo Holzmann aborda el tema desde Santiago, capital de Chile, en una entrevista con HispanTV.
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