• Bolivia sufre escasez de combustible y alimentos tras el golpe
Publicada: domingo, 17 de noviembre de 2019 1:03
Actualizada: domingo, 17 de noviembre de 2019 4:33

La dimisión forzada de Evo Morales en Bolivia no solo ha dado lugar a una crisis política sino también ha provocando desabastecimiento de combustible y alimentos.

Una nube de gases lacrimógenos ha tornado irrespirable el aire de varias ciudades en Bolivia, en la que el desabastecimiento está asfixiando también su economía.

En los últimos días y desde la renuncia forzada del expresidente Evo Morales, el país sufre una creciente escasez de combustible, pan y productos agrícolas, a causa de los bloqueos de carreteras y otras protestas contra el Gobierno de facto de Jeanine Áñez, a quien tachan de golpista.

La escasez de gasolinas, diésel y gas domiciliario envasado en la capital administrativa, La Paz, había comenzado a sentirse desde principios de semana. Pero se agravó cuando los bloqueos en El Alto, la segunda ciudad más poblada del país, se extendieron hasta los accesos de Senkata, una gran planta de despacho de combustibles que sirve a ambas ciudades y provincias cercanas.

Las 40 gasolineras de ambas ciudades empezaron a quedar sin combustible, por lo que en varias de ellas se formaron colas de autos, camiones y autobuses.

El viernes, cuando los alteños se declararon en una huelga indefinida, empezó a faltar el pan en La Paz, también la carne, el pollo, la verdura y hasta los huevos, que han subido casi un 30 por ciento desde el domingo.

Hay temores de que los precios de los productos básicos sigan disparándose. El desabastecimiento se ha convertido en un nuevo dolor de cabeza para la autoproclamada presidenta interina y su aún incompleto Gabinete.

Lo único que ha sugerido Áñez, cuestionada porque la Asamblea Legislativa en la que asumió, no reunió el quórum necesario, ha sido un plan armado. Dice que las Fuerzas Armadas despliegan un dispositivo de seguridad para enfrentar la escasez de combustibles.

xsh/rba

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