• El presidente de Filipinas Rodrigo Duterte, atiende una rueda de prensa en Manila (capital), 23 de marzo de 2017.
Publicada: miércoles, 29 de marzo de 2017 23:39
Actualizada: jueves, 30 de marzo de 2017 1:38

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, criticó a EE.UU. por no detener desde el principio la construcción de las islas artificiales por parte de China.

"Realmente, si Estados Unidos hubiera querido evitar problemas, desde el principio… por qué no envío a su Armada de la Séptima Flota que está estacionada en el Pacífico, solamente tenía que hacer un giro para llegar a las aguas en disputa (del mar de China Meridional) y decirles a la cara (a los chinos), deténganse?”, recordó el miércoles el mandatario Duterte, que de esta manera le preguntó el lunes al embajador estadounidense en Manila, Sung Kim, durante una reunión mantenida en Davao (sur de Filipinas).

El presidente filipino dijo que también comunicó a Kim su enorme sorpresa por lo que describió como "inacción de EE.UU.", cuando los periódicos chinos estaban publicando fotos de la construcción de pistas y otras estructuras en las islas artificiales construidas por Pekín en las aguas del mar del Sur de China.

Realmente, si Estados Unidos hubiera querido evitar problemas, desde el principio… por qué no envío a su Armada de la Séptima Flota que está estacionada en el Pacífico, solamente tenía que hacer un giro para llegar a las aguas en disputa (del mar de China Meridional) y decirles a la cara (a los chinos), deténganse?”, cuestionó el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte.

Según Duterte, el embajador norteamericano se rehusó a responder, diciendo que en aquel entonces él estaba asignado en otro cargo.

Indicó que no quiere entrar en una guerra con el Ejército chino, reconociendo que los que saldrían más dañados serían los filipinos.

 

Es de mencionar que después de que las relaciones Manila-Washington se vieran afectadas por las críticas de Washington a la campaña antidrogas de Duterte, el jefe de Estado filipino se alejó a EE.UU. y decidió no permitir a Washington utilizar el país como un trampolín para adelantar sus patrullas en las aguas en disputa.

El mar de la China Meridional es una extensión muy disputada del océano Pacífico. Pekín reclama casi un 90 % de su territorio, en especial la soberanía de las islas Spratly, una zona cuya soberanía o parte de ella reclaman también Filipinas, Vietnam, Taiwán, Malasia y Brunéi.

El pasado mes de diciembre, EE.UU. anunció que está dispuesto a “enfrentarse a China” por lo que llama “reclamaciones marítimas excesivas” del gigante asiático en el mar del Sur de China. Por otro lado, Pekín acusa a Washington de tratar de dominar las aguas de dicho mar teniendo en cuenta la acumulación de sus fuerzas militares en la región.

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