• El Boeing 747-300, propiedad de la empresa venezolana Emtrasur, se encuentra inmovilizado desde el pasado 6 de junio en Argentina.
Publicada: martes, 2 de agosto de 2022 14:39

Un juez federal argentino autoriza la salida de la mayoría de los tripulantes venezolanos e iraníes de un avión venezolano retenido en Buenos Aires desde el 6 de junio.

El juez Federico Villena, que investiga a la tripulación iraní y venezolana de un avión de carga que se encuentra retenido en Buenos Aires tras su aterrizaje en el Aeropuerto de Ezeiza el 6 de junio, anuló el lunes la prohibición de salida del país y autorizó la partida de 12 de los 19 tripulantes del avión de la empresa venezolana Emtrasur.

No obstante, la autoridad judicial decidió retener todavía a cuatro iraníes, incluido el piloto Gholamreza Ghasemi, y tres venezolanos, considerando que aún hay elementos para investigar, según el fallo divulgado por la prensa argentina.

La aeronave, un Boeing 747-300, cargada de piezas para compañías del sector automotriz, y propiedad de la empresa venezolana Emtrasur, cubría la ruta Ezeiza (Argentina)-Montevideo-Caracas, pero, en medio del recorrido procedente de México, se presentó la necesidad de una escala técnica de abastecimiento, por lo que tuvo que regresar al territorio argentino después de que Uruguay le revocara el permiso de sobrevuelo.

 

Las petroleras argentinas, a su vez, no cargaron combustible al avión, so pretexto de las sanciones de Estados Unidos. Unos días después, un juez ordenó retener los pasaportes e impedir la salida del país de los miembros de la tripulación —cinco iraníes y 14 venezolanos— en el marco de una causa sin base por posibles vínculos con el terrorismo internacional.

El presidente argentino, Alberto Fernández, rechazó a mediados de junio la acusación que vinculaba a los tripulantes con el “terrorismo”, aseguró que no existía “ninguna irregularidad” en relación con el avión y acusó a la oposición de manipular el caso para presionar a su gobierno.

El avión pertenece a la empresa Emtrasur, una filial de la venezolana Conviasa, bajo sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Fue comprado hace un año a la aerolínea iraní Mahan Air, sancionada también por EE.UU. desde 2011.

La polémica decisión de la Justicia argentina provocó el repudio del país persa que, a su vez, convocó el pasado 20 de julio al encargado de negocios interino de la embajada argentina en Teherán, para trasmitirle su protesta por la imposición de restricciones a la salida de los tripulantes iraníes. La Cancillería iraní tachó de “sin fundamento” la acusación contra los tripulantes iraníes de la aeronave.

A su vez, el canciller iraní, Hosein Amir Abdolahian, pidió al representante diplomático argentino en Teherán la suspensión “inmediata” de la prohibición de abandonar el territorio de los cinco iraníes de la tripulación y advirtió que retenerlos constituye “una violación de los derechos humanos”.

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