• El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ofrece una rueda de prensa tras una reunión con el gabinete, Ankara, 21 de septiembre de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 22 de septiembre de 2020 10:44

Recep Tayyip Erdogan alerta que quienes tratan de ignorar a Turquía en el Mediterráneo y el equilibrio de la región, “están cavando sus propias tumbas”.

“Los que intentan alertar el equilibrio de la región y del mundo, solo por su hostilidad hacia Turquía, están cavando sus propias tumbas”, indicó el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en medio de la creciente tensión en el Mediterráneo oriental.

Sin embargo, pese a tal escenario, Turquía continuará “decididamente” las operaciones para “asegurar” las fronteras sureñas del país, añadió Erdogan tras una reunión del gabinete celebrada el lunes en Ankara (capital).

En alusión a los recientes acontecimientos en el Mediterráneo oriental, el mandatario turco subrayó que quienes intentaban ignorar a Turquía y cerraban los ojos a las realidades históricas y los convenios internacionales se están acercando a la mesa de diálogo.

No obstante, los países, que metían la nariz en el conflicto turco-griego, imponiendo sus tesis y mapas en la región, solo para proteger los intereses de unos cuantos países, “no tendrán nada que decir al mundo” en la mesa de diálogo, aseguró Erdogan.

Entre los países que se meten en el conflicto están Francia y EE.UU. Este último autorizó el 1 de septiembre, la exportación de armas a Chipre, en momentos en que Turquía y Grecia se disputan esta isla mediterránea, rica en reservas de hidrocarburos.

 

Más de dos semanas después, el ministro turco de Defensa, Hulusi Akar, rechazó el jueves que su país tenga ambiciones “imperialistas” o trate de implementar las políticas del Imperio otomano en la zona, al tiempo que acusó al presidente francés, Emmanuel Macron, de “intentar desempeñar el papel de Napoleón” Bonaparte, sin ni siquiera estar a su altura.

Turquía y Grecia mantienen un conflicto respecto a Chipre desde 1963. Años después, los dos países instituyeron administraciones en el norte y en el sur de la isla, respectivamente. Durante muchas décadas, las partes han mantenido conversaciones para resolver la disputa, pero sin ningún resultado. El último intento de negociación, realizado en 2017 en Suiza, también fracasó.

La situación, no obstante, empeoró después de que Ankara envió el 10 de agosto su buque de inspección ‘Oruc Reis’, escoltado por varios buques de guerra, para realizar una exploración sísmica en un área sobre la que Grecia y Turquía reclaman tanto soberanía como jurisdicción.

Desde entonces, ambas partes han realizado varias maniobras navales, mientras se acusan mutuamente de generar caos en la zona en disputa.

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