• El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok.
Publicada: domingo, 21 de noviembre de 2021 15:48

Casi un mes después de que fuera derrocado por un golpe militar, el primer ministro de Sudán volverá a ocupar su cargo, tras un acuerdo con los golpistas.

El premier sudanés, Abdalá Hamdok, ha llegado este domingo a un acuerdo con el comandante en jefe del Ejército, Abdel Fatah al-Burhan, y otros militares implicados en el golpe de Estado del pasado 25 de octubre.

En el pacto se confirma “el regreso de Abdalá Hamdok como primer ministro del periodo de transición” en Sudán y “la liberación de los detenidos políticos”, una de las principales condiciones que el premier había puesto sobre la mesa.

Las partes han acordado además continuar las consultas con el resto de fuerzas políticas con el objetivo de seguir con “los procedimientos del consenso constitucional, legal y político que rigen el periodo transitorio”, iniciado poco después del derrocamiento del expresidente Omar al-Bashir, en abril de 2019.

Los militares golpistas detuvieron a Hamdok el 25 de octubre y lo pusieron en libertad un día después, pero el premier sigue en arresto domiciliario desde entonces.

Una semana después de la asonada, Al-Burhan ya indicó que quería a Hamdok de vuelta en el Gobierno y desde entonces ha habido negociaciones con un equipo de mediadores para abordar las exigencias del primer ministro y sus condiciones para volver a gobernar el país africano.

 

Jartum, la capital, y otras ciudades de Sudán, han sido escenario de masivas manifestaciones de protesta desde que ocurriera el golpe, en el que los militares depusieron las instituciones del gobierno transitorio.

Al menos 40 personas han perdido la vida como consecuencia de los enfrentamientos entre los golpistas y los manifestantes que reclaman la liberación de los presos, el fin del estado de emergencia y un gobierno civil.

Según informes, el golpe tuvo el apoyo directo de algunos países y regímenes en la región, a saber, Israel, Egipto, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

El golpe militar se produjo mientras los israelíes no estaban plenamente satisfechos con el curso de la anterior política sudanesa, ya que después del reconocimiento de Israel a finales de 2020, Jartum no había dado ningún paso adelante en relación con la normalización y ni siquiera había intercambiado embajadores con el régimen de ocupación de Tel Aviv.

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