De hecho, el país asiático se ha retirado este miércoles de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) —creada hace siete décadas para garantizar la preservación de esos cetáceos y evitar su caza indiscriminada en los océanos—, ha dado a saber esta misma jornada el portavoz del Gobierno nipón, Yoshihide Suga.
Ya en 1986 se había establecido una moratoria en la CBI sobre la caza comercial de ballenas, aunque también ha habido cierta flexibilidad que permite a los países matar ballenas con el objetivo de realizar investigaciones científicas. Esta excepción ha permitido a Japón capturar entre 200 y 1200 ballenas al año.
Al respecto, el Tribunal Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó en 2014 que Japón había tergiversado el programa de caza de ballenas japonés conocido como ‘JARPA II’ como un programa científico, considerándolo una empresa comercial que violaba la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas.
#UPDATE Japan resumes commercial whale hunting and withdraws from international body seeking to protect the giants of the deep@AFPgraphics pic.twitter.com/5H3J3T8Jln
— AFP news agency (@AFP) December 26, 2018
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