Los residentes empezaron a instalarse para vivir en cuevas centenares de años atrás por razones climáticas y gracias a la singularidad de la montaña, capaz de soportar que se construya en su interior.
Las casas cueva mantienen buena temperatura en su interior a ocho metros bajo tierra durante los inviernos y conservan el aire fresco durante la temporada de verano. Los visitantes pueden acceder a un patio situado a seis metros bajo tierra.
El complejo fue incluido en el catálogo de localidades tradicionales chinas hace dos años y está protegido por las autoridades locales. El lugar atrae turistas de todo el mundo.
myd/ktg/rba
