• El canciller ruso Serguéi Lavrov en una rueda de prensa en Moscú (capital rusa), 10 de septiembre de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 18 de septiembre de 2020 14:21

Rusia afirma que trabajará “con cualquier Gobierno de EE.UU.” que salga de las elecciones presidenciales, siempre que no hable el lenguaje “inútil” de ultimátum.

“Sin duda vamos a trabajar con cualquier Gobierno que sea elegido en cualquier país, esto también se refiere a Estados Unidos. Pero vamos a discutir los temas que interesen a los estadounidenses solo sobre la base de la igualdad, el beneficio mutuo, en busca del equilibrio de intereses. Es insensato e inútil hablar con nosotros en un lenguaje de ultimátum. Si alguien no lo ha entendido, son unos políticos inútiles”, ha aseverado este viernes el canciller ruso, Serguéi Lavrov, en una entrevista concedida a la agencia rusa de noticias Sputnik.

Lavrov ha lamentado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como un hecho para ganar las elecciones, involucre en sus asuntos políticos internos “una gran cantidad de retórica que no refleja el estado actual de las cosas en la arena internacional” e introduzca “sanciones ilegales contra quienes contradigan la línea general de los representantes estadounidenses” en el ámbito internacional.

Al ser preguntado sobre si la política de “demonizar a Rusia” se intensificará o no, el jefe de la Diplomacia rusa ha afirmado que, hasta el momento, Moscú no ha visto señales de que esta tendencia, así como la introducción de sanciones, vaya a cambiar.

 

Lavrov ha añadido que un ejemplo reciente que evidencia sus afirmaciones es el caso del incidente con el opositor ruso Alexei Navalni y el deseo de Europa de “castigar” a Rusia por eso, pese a que la Unión Europea (UE) “se niega categóricamente” a cumplir con sus obligaciones y a responder a las solicitudes oficiales de la Fiscalía General de Rusia sobre el caso Navalni.

El ministro ha asegurado que “si no hubiera sido por la situación actual con Navalni, se les habría ocurrido otra cosa”, ya que, en esta etapa, “todo está subordinado a socavar al máximo las relaciones entre Rusia y la Unión Europea”.

Las relaciones entre Rusia y Estados Unidos se han tensado en torno (entre otros procesos) a la crisis de Ucrania y a las presuntas injerencias rusas en las presidenciales estadounidenses de 2016, que el Kremlin niega.

La presencia militar rusa en Siria, así como la decisión unilateral de EE.UU. de suspender sus diálogos con Rusia sobre la crisis en el país árabe, acusaciones del Occidente tanto sobre el supuesto envenenamiento de Navalni así como supuestas ciberdelicuencias de Rusia, son unos ejemplos de actos que no han hecho más que tensar los nexos de Moscú con Washington y sus aliados europeos.

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