Entrevistado el viernes por la Radio y Televisión iraní (IRIB, por sus siglas en inglés) sobre la crisis que atraviesa Siria desde hace cuatro años, el diplomático persa señaló tres pasos urgentes para el retorno de la estabilidad en el país árabe: una protección adecuada de las fronteras para impedir el flujo de entrada de armas y elementos terroristas en Siria, el inicio de un proceso político y una verdadera lucha contra el terrorismo.
De acuerdo con Amir Abdolahian, en las actuales circunstancias todos deben ayudar a promover un proceso político en Siria, si bien dejó en claro que es el pueblo sirio el único que debe decidir el futuro del país.
Consultado sobre una reunión cuatripartita sobre Siria celebrada esa misma jornada en Viena (Austria) entre representantes de Arabia Saudí, Rusia, EE.UU. y Turquía, el diplomático iraní dijo que ciertos lados, que han desempeñado un papel negativo en Siria mediante el apoyo a los terroristas, ahora deben revisar su estrategia y jugar un rol positivo.

El diplomático persa también reiteró el apoyo de Teherán tanto a los esfuerzos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para resolver la crisis de Siria por vía la política como a la campaña de bombardeos que lleva a cabo Rusia en el territorio sirio para combatir el terrorismo.
Manifestó asimismo el compromiso de la República Islámica con la continuación de las consultas con la Unión Europea (UE) y los países de la región y dijo que Teherán insiste en la importancia de centrarse en políticas realistas en Siria.
Los participantes en la cita de Viena, que se centró en las posibles vías para solventar la crisis de Siria, acordaron organizar una reunión internacional más amplia, posiblemente el viernes de la semana que viene.
Existen profundas divergencias entre los principales poderes regionales e internacionales en cuanto a cómo solventar la crisis siria. EE.UU., Turquía y algunos de sus aliados regionales, exigen la salida del poder del presidente sirio, Bashar al-Asad, como condición previa a la paz en el territorio árabe.
No obstante, Irán y Rusia creen que, en vez de exigir la destitución de Al-Asad, hay que enfocarse, primero, en combatir el terrorismo en Siria y, segundo, permitir que el pueblo sirio decida por sí mismo el futuro del gobierno en unas elecciones libres y transparentes.
Concluida la cita de Viena, el canciller ruso, Serguei Lavrov, dijo a periodistas que el caos político que azota Irak y Libia se repetirá en Siria si se realiza un cambio de Gobierno en Damasco que elimine el papel de Al-Asad.
Desde marzo de 2011, Siria sufre una crisis provocada por grupos armados apoyados desde el extranjero, que buscan derrocar al Gobierno de Al-Asad.
Cuatro años y medio de conflictos protagonizados por los grupos terroristas en Siria han dejado más de 250.000 muertos, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con la sede en Londres (capital británica).
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