Araqchi hizo estas declaraciones en un mensaje publicado en X el viernes, tras enumerar los ataques previos del régimen contra dos de las principales siderúrgicas iraníes, instalaciones nucleares civiles y una central eléctrica, entre otras infraestructuras.
Las agresiones se dirigieron a la Compañía Siderúrgica de Mobarake en la provincia central de Isfahán y a la la Compañía Siderúrgica de Juzestán en el suroeste del país. Además, el régimen atacó el Complejo Nuclear de Jondab en la ciudad de Arak y una planta de producción de torta amarilla en Ardakan, en el centro de Irán. Antes de estos ataques, también se había apuntado a la Planta Nuclear de Bushehr en el sur del país.
Araqchi subrayó que el régimen israelí afirmó haber coordinado los ataques con Estados Unidos, lo que contradice las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguraba haber extendido una pausa autoproclamada en la agresión contra Irán.
“Irán hará pagar un alto precio por los crímenes israelíes”, concluyó el jefe de la Diplomaci iraní.
Por su parte, la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) calificó los ataques contra instalaciones nucleares civiles como “una violación flagrante del derecho internacional y una seria amenaza a la seguridad regional”, lamentando la inacción de los organismos internacionales, especialmente de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), ante estos “actos salvajes”, y describiendo su pasividad como “asombrosa”.
hnb
