• Iraníes participan en la marcha del 22 de Bahman en el 47.º aniversario de la Revolución Islámica en Teherán, 11 de febrero de 2026. (Foto: IRNA)
Publicada: miércoles, 11 de febrero de 2026 10:12

Los participantes en las marchas por el 47.º aniversario de la Revolución Islámica han ratificado su unidad y alertan contra conspiraciones.

Con marchas del 22 de Bahman, los iraníes han salido este miércoles a las calles en todo el país para conmemorar la victoria de la Revolución Islámica de 1979 sobre el régimen dictatorial de Pahlavi, apoyado por EE.UU.

Los iraníes han difundido una declaración final al concluir las marchas en la que subrayan la necesidad de preservar la unidad a fin de frustrar los planes malvados de los enemigos, y alertan contra las amenazas contra el Líder de la Revolución Islámica.

El pueblo de Irán ha renovado una vez más su compromiso con los ideales fundamentales de la Revolución Islámica —independencia, libertad, justicia, dignidad humana, lucha contra la arrogancia hegemónica y soberanía de los valores islámicos auténticos— y, siguiendo la línea genuina del Imam Jomeini (que descanse en paz), ha subrayado la continuidad de este camino civilizatorio y la salvaguarda de la estabilidad, la seguridad, la cohesión nacional y el avance del país en el complejo y cambiante contexto regional e internacional.

La nota precisa que “el Líder de Irán (el ayatolá Seyed Ali Jamenei) es el alma de la nación iraní”. “Consideramos cualquier ofensa o agresión contra la autoridad del Líder de los musulmanes del mundo, el Imam Jamenei como un atentado contra la identidad, la dignidad y la voluntad del pueblo iraní, y no lo toleraremos bajo ninguna circunstancia”, alerta.

 

El texto indica que el pueblo consciente de la República Islámica de Irán, con una comprensión profunda de la naturaleza de la guerra híbrida —cognitiva y mediática— del enemigo y con la experiencia directa de la guerra impuesta de 12 días, subraya la necesidad de preservar la unidad sagrada, la cohesión social, el fortalecimiento del capital social y evitar cualquier forma de división o polarización.

El texto considera la cohesión nacional y el vínculo indisoluble entre el pueblo y el sistema islámico como el principal respaldo del país frente a amenazas internas y externas.

Los iraníes, al expresar su sincero reconocimiento por los esfuerzos, sacrificios y abnegación de las Fuerzas Armadas de la República Islámica, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), el Ejército, las Fuerzas del Orden, las fuerzas populares Basich y los organismos de seguridad e inteligencia, han declarado que la seguridad, la estabilidad y el poder actuales del país son fruto de “la cooperación consciente del pueblo, del sacrificio de los defensores de la patria islámica y de la sangre pura de los valiosos mártires”.

La declaración, de igual modo, califica la postura hostil de la Unión Europea (UE) al calificar como terrorista al CGRI de “una medida contraria al derecho internacional, intervencionista y alineada con proyectos de iranofobia y desestabilización regional”.

“Reafirmamos que el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica es una institución oficial y legal, emanada de la voluntad popular y pilar estratégico de la defensa nacional y la lucha contra el terrorismo en la región”, se lee en el texto.

Los participantes en las marchas del 22 de Bahman han señalado que las acciones agresivas, desestabilizadoras y criminales del régimen sionista y Estados Unidos “son la causa principal de la inseguridad, las guerras y las crisis persistentes en la región”.

“Condenamos firmemente estas políticas inhumanas y subrayamos la necesidad de que ambos regímenes rindan cuentas ante la opinión pública mundial por sus crímenes contra los pueblos oprimidos de la región, especialmente el resistente pueblo de Palestina y Gaza”, indica la nota, pidiendo que EE.UU. sea investigado por su papel en los recientes disturbios terroristas.

Reafirma respaldo a todo diálogo y negociación en el marco de los principios fundamentales de “dignidad, sabiduría y conveniencia”.

Los iraníes han asegurado que esperan del Gobierno, del Parlamento y de todas las instituciones ejecutivas que, mediante una cooperación eficaz, una planificación precisa y acciones concretas, faciliten una participación amplia y significativa de la ciudadanía en los ámbitos político, económico, cultural y social de la Revolución Islámica.

A modo de colofón, el texto señala que el gran pueblo de Irán continuará con serenidad, racionalidad y firmeza el camino de la dignidad, la independencia, el progreso y la construcción de una nueva civilización islámica.

tqi