• El canciller iraní, Seyed Abás Araqchi, en una conversación telefónica con su homólogo saudí, príncipe Faisal bin Farhan.
Publicada: jueves, 15 de enero de 2026 13:56

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán ha afirmado que su país defenderá con todas sus fuerzas cualquier amenaza extranjera o intento de coerción sobre su territorio.

“La República Islámica de Irán, respaldada por el apoyo y la sabiduría nacional, defenderá con firmeza y determinación su territorio ante cualquier amenaza extranjera”, ha afirmado este jueves el canciller iraní, Seyed Abás Araqchi, durante una conversación telefónica con su homólogo saudí, Faisal bin Farhan.

En el transcurso de esta conversación, ambos diplomáticos han destacado la voluntad de las dos naciones de fortalecer los lazos en todos los ámbitos de interés mutuo, y han subrayado la importancia de una condena internacional unánime frente a las injerencias externas en los asuntos internos de los países de la región.

El canciller iraní, al referirse a los recientes disturbios en Irán, ha precisado que las protestas comenzaron de manera pacífica, impulsadas por demandas gremiales y económicas, pero que los días 7 y 8 de enero se convirtieron en actos de violencia debido a la incursión organizada de elementos terroristas vinculados al régimen sionista.

Además, Araqchi ha condenado las declaraciones provocadoras e injerencistas de las autoridades estadounidenses, enfatizando la responsabilidad de todos los países de la región en la preservación de la estabilidad y seguridad regional frente a acciones desestabilizadoras, incluidas las políticas expansionistas del régimen sionista.

Por su parte, el canciller saudí, tras expresar su preocupación por la situación actual en la región y las posibles consecuencias de una escalada de tensión, ha subrayado la importancia de recurrir a los canales diplomáticos y a la cooperación regional para salvaguardar la paz y la estabilidad.

En este contexto, ambas partes destacaron la necesidad de mantener consultas constantes y esfuerzos conjuntos para garantizar la seguridad en la región.

Las protestas en Irán, que estallaron a finales de diciembre de 2025, tuvieron su origen en presiones económicas genuinas. Desde el inicio, la postura del gobierno fue firme en la defensa del derecho a la asamblea pacífica, mientras instruía a los funcionarios a iniciar un diálogo con el fin de abordar los desafíos económicos que desencadenaron el malestar social.

Aunque las protestas comenzaron como un movimiento fundamentalmente doméstico y socioeconómico, pronto fueron aprovechadas por fuerzas externas, que vieron una oportunidad para impulsar su agenda de “cambio de régimen”.

En Irán, las fuerzas de seguridad presentaron pruebas físicas de actividades subversivas dirigidas desde el extranjero dentro de las multitudes de manifestantes. A principios de este mes, la policía informó sobre la detención de un operativo vinculado a la agencia de inteligencia israelí, el Mossad.

Por otro lado, el presidente estadounidense, Donald Trump, instó a los iraníes a “tomar el control” de las instituciones gubernamentales y afirmó que “la ayuda está en camino”. Sin embargo, millones de personas salieron a las calles en diversas ciudades de Irán para expresar su respaldo a las autoridades y a las fuerzas militares, al mismo tiempo que condenaron los recientes actos terroristas ocurridos en diferentes partes del país.

Además, en respuesta a las amenazas militares de Estados Unidos, funcionarios iraníes advirtieron que las bases estadounidenses en la región serán objetivo de ataques si Washington decide llevar a cabo alguna acción militar contra Irán.

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