Seyed Razi Musavi, miembro del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, fue asesinado el lunes en el ataque aéreo israelí en el barrio de Sayeda Zeinab, al sur de Damasco (la capital siria), mientras que se encontraba en una misión de asesoramiento en la lucha antiterrorista en el país árabe.
Al margen de una ceremonia en homenaje al mártir Musavi, celebrada este sábado, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Hosein Amir Abdolahian, ha elogiado los esfuerzos del comandante asesor para garantizar la máxima seguridad nacional y regional en la lucha contra el terrorismo y el sionismo.
“El régimen criminal sionista lo asesinó de manera cobarde, pero este asesinato no afectará los objetivos de la República Islámica de Irán de garantizar la máxima seguridad en la región y en nuestro país, así que nos hará más decididos en esta dirección”, ha subrayado el canciller persa.
De acuerdo con Amir Abdolahian, el régimen de Tel Aviv ha sufrido dos recientes fracasos grandes; uno, la derrota política y de seguridad que ocurrió el 7 de octubre tras la operación Tormenta de Al-Aqsa de la Resistencia palestina y, el otro, el fiasco militar ante la resistencia de los gazatíes durante los últimos ochenta días bajo los bombardeos incesantes de este régimen.
En ese sentido, ha señalado que Israel asesinó a Musavi por la ira que se sentía debido a sus fracasos consecutivos en todos los campos.
Tras el acto terrorista contra el comandante Musavi, las autoridades iraníes han prometido vengarse del crimen cometido por Israel.
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