Estados Unidos ha entregado un nuevo lote de los sigilosos cazas F-35 al régimen israelí, a pesar de sus repetidas violaciones del alto el fuego en Gaza, según informó el ejército de Israel. Con esta entrega, la flota operativa de avanzados aviones de quinta generación alcanza las 48 unidades.
Esta entrega es parte del contrato con el régimen de Israel por 50 F-35. Un pedido adicional de 25 aviones, realizado en 2024, será efectuado a partir de 2028.
La asistencia militar de EE.UU. a Israel está formalizada, bajo un acuerdo a largo plazo que proporciona aproximadamente 3,8 mil millones de dólares anuales para financiamiento militar. Este mecanismo permite al régimen sionista adquirir sistemas militares fabricados en Estados Unidos.
Desde finales de 2023, los registros del Congreso y análisis externos han indicado que los paquetes de ayuda y ventas militares autorizadas están valorados en decenas de miles de millones de dólares, e incluyen una variedad de equipos y municiones.
La actual Administración estadounidense ha continuado con esta política. En 2025, las autoridades notificaron al Congreso posibles ventas de armas por un valor cercano a los 7 mil millones de dólares, que incluyen helicópteros de ataque avanzados y vehículos blindados, tras una revisión de las transferencias pendientes.
Israel, el principal receptor de ayuda extranjera de EE.UU., ha utilizado estos fondos para ejecutar guerras de agresión en la región de Asia Occidental, adquiriendo sistemas avanzados como los cazas F-35 y municiones de precisión.
Desde el inicio del genocidio en Gaza, respaldado por el apoyo de los contribuyentes estadounidenses, el régimen israelí ha matado a más de 71 500 palestinos y ha dejado más de 171 000 heridos, la mayoría mujeres y niños.
Según ha reportado esta semana la Oficina de Medios del Gobierno en Gaza, Israel ha violado al menos 1193 veces la tregua pactada en octubre de 2025 entre el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) e Israel, lo que ha dejado un saldo de al menos 463 palestinos, mientras que las víctimas heridas ascienden a 1269.
Grupos de derechos humanos afirman que el gobierno de EE.UU. es cómplice de las violaciones israelíes y tiene la sangre de los palestinos en sus manos.
Pese a todo, esta semana Estados Unidos ha asegurado que Gaza ha entrado en la segunda y última fase de la tregua. La Casa Blanca, en un comunicado, nombró el viernes a los miembros de la llamada ‘Junta de Paz’, que se espera supervise el plan de 20 puntos de Trump para poner fin a la guerra genocida de Israel contra los palestinos en Gaza.
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