El viernes, cuando se cumplió un año de la operación militar rusa en Ucrania, el bloque comunitario aprobó una nueva tanda de sanciones contra Irán, por el supuesto involucramiento del país persa en el conflicto, acusación que rechaza Teherán categóricamente.
Los embargos afectan a siete entidades iraníes, que, según el comunicado de la UE, son fabricantes de aviones no tripulados (drones) y vinculadas al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán.
El club comunitario aprobó, además, el décimo paquete de sanciones a Rusia, que incluye a 121 individuos y empresas y afirmó que las restricciones tienen como objetivo debilitar la capacidad del Kremlin de continuar la guerra.
Las sanciones vienen mientras Irán ha desmentido en diversas ocasiones las acusaciones de la Unión Europea y de Ucrania sobre la entrega de drones a Rusia, denunciando que estas alegaciones son parte de una guerra psicológica contra Teherán.
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