• El subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Masud Yazayeri.
Publicada: miércoles, 14 de septiembre de 2016 16:53

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes advierte de eventuales violaciones a la tregua en Siria, ya que EE.UU. y los terroristas ‘no son de fiar’.

“No cabe duda de que en este tipo de treguas no se puede confiar en la parte contraria (…) Y volvemos a reiterar que ni la parte estadounidense ni los terroristas son de fiar”, ha enfatizado este miércoles el general Masud Yazayeri, subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes.

Aun así, ha continuado, hay que esforzarse para detener la guerra y el derramamiento de sangre. “Esperamos que este alto el fuego dé lugar a la paz y la felicidad para el pueblo y el Gobierno sirios”, ha señalado.

No cabe duda de que en este tipo de treguas no se puede fiar en la parte contraria (…) Y volvemos a reiterar que ni la parte estadounidense ni los terroristas son de fiar”, enfatiza el general Masud Yazayeri, subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes.

Estas afirmaciones del general Yazayeri tienen lugar después de que el pasado domingo la Cancillería iraní saludara el establecimiento de una tregua en el territorio sirio y al mismo tiempo advirtiera de su eventual conversión en una oportunidad para el refuerzo de los grupos terroristas.

El pasado 9 de septiembre, EE.UU. y Rusia alcanzaron en la ciudad suiza de Ginebra un acuerdo sobre la crisis siria. En el marco de tal consenso, a las 19h locales (16.00 GMT) del 12 de septiembre entró en vigor en Siria un alto el fuego de siete días.

 

El plan incluye, entre otras medidas, acabar con la violencia en el país árabe, allanar el camino hacia una solución política del conflicto, suministrar ayuda humanitaria a las regiones bloqueadas de Siria, separar a la oposición siria de los grupos terroristas y coordinar la lucha antiterrorista.

No obstante, tanto Siria como Rusia han denunciado violaciones por parte de grupos armados en Alepo (norte), y Moscú asegura que desde el inicio del cese de hostilidades se han registrado 23 casos de ataques a zonas residenciales y posiciones del Gobierno sirio.

Según un informe del 13 de septiembre del opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), el conflicto armado sirio ha dejado 301.781 muertos, entre ellos 86.692 civiles, de los que 15.099 eran niños.

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