Los operativos del Departamento de Inmigración continúan en Los Ángeles sin importar detener inmigrantes en lugares que antes se consideraban sitios seguros, como escuelas, iglesias y hospitales.
En un video grabado por varios testigos se escucha cómo le dicen a los agentes que es una iglesia y los cuestionan sobre si tenían o no una orden de aprehensión en contra de los voluntarios del lugar. Los agentes, o lo que parecía ser agentes, no respondieron a los cuestionamientos y, cuestión de minutos después, se llevaron a las personas.
El enojo y el temor entre la comunidad radican en que a los agentes no les importa que, aunque se viva en un estado considerado santuario, las iglesias, escuelas y hospitales supuestamente están fuera de su alcance.
Para el pastor Carlos Rincón, de una agrupación de distintas religiones en Los Ángeles, el accionar de las autoridades no tiene precedentes, y lo que antes se consideraba seguro ahora ya no lo es.
Las acciones de las autoridades federales se vuelven cada vez más violentas. Varias personas han perdido la vida a manos de oficiales federales, lo que ha generado descontento en la población, que constantemente protesta en las calles; sin embargo, esto solo provoca más enojo en el presidente Trump, quien ya ha amenazado en más de una ocasión con militarizar varias ciudades del país.
La iglesia llevaba a cabo renovaciones con trabajos realizados por voluntarios, porque su aniversario se aproxima en un par de semanas, un aniversario que ahora se ve manchado por las acciones de agentes federales.
Las personas detenidas son originarias de Guatemala; ambos están casados, tienen hijos y son el único sustento familiar, lo que deja a sus esposas en una situación muy difícil. Actualmente, se encuentran en el Centro de Detención de Adelanto, en California.
Fernando Mejia, Los Ángeles, california
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