• Pedro Castillo detenido en la Prefectura, en Lima, junto al expresidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, 7 de diciembre de 2022.
Publicada: jueves, 8 de diciembre de 2022 23:56

El Poder Judicial peruano ordena siete días de “detención preliminar” contra el expresidente Pedro Castillo para investigar el presunto delito de rebelión.

El juez Juan Carlos Checkley ha ordenado este jueves, a solicitud de la Fiscalía, siete días de detención para el exmandatario peruano para hacer investigaciones sobre el presunto delito de rebelión, luego de que fuera destituido el miércoles por el Congreso, tras un intento de cerrar el órgano legislativo.

Juzgado Supremo de Investigación Preparatoria, a cargo de juez Juan Carlos Checkley, dispone siete días de detención preliminar contra el expresidente Pedro Castillo, investigado por el delito de rebelión (alternativamente conspiración)”, se lee en la página oficial en Twitter del Poder Juidicial peruano.

El Ministerio Público ha pedido la detención del exmandatario, debido a que presenta “alto e inminente peligro de fuga, que podía coadyuvar a que se sustraiga de la investigación de la justicia” por la presunta comisión de los delitos de rebelión y conspiración en perjuicio del Estado. 

De acuerdo con el anuncio del Supremo, el ex jefe de Estado peruano estaría detenido entre el 7 y 13 de diciembre de 2022 y, si en encontrado culpable de los cargos, podría pasar entre 10 y 20 años en la cárcel.

El Congreso votó el miércoles una moción de vacancia en contra de Castillo, luego de que el expresidente anunciara la disolución del cuerpo legislativo y su intención de gobernar mediante decreto ley. Poco después Castillo fue arrestado.

En conformidad con la Constitución, la vicepresidenta Dina Boluarte juró como la primera mujer en asumir como jefa de Estado en el país sudamericano.

Castillo enfrentaba el 7 de diciembre una moción de vacancia (pedido de destitución) impulsada por diputados opositores, la tercera desde que asumió el poder en julio de 2021.

El mandatario tiene seis investigaciones fiscales abiertas, la mayoría basada en testimonios de exfuncionarios o empresarios allegados. 

Castillo se ha enfrentado a una gran cantidad de investigaciones sobre si usó su cargo en beneficio propio, de su familia y de sus aliados más cercanos mediante el tráfico de influencias para obtener favores o trato preferencial, entre otras denuncias. El exmandatario  ha negado repetidamente todas las acusaciones, bajo el argumento de que son resultado de una cacería de brujas contra su persona por su condición de hombre del campo parte de grupos que no aceptaron su victoria electoral.

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