• Un familia palestina protesta contra la demolición de su vivienda en construcción por parte de Israel.
Publicada: lunes, 9 de mayo de 2022 20:58
Actualizada: martes, 10 de mayo de 2022 2:17

Palestina califica de “crimen de guerra” el desplazamiento forzoso de los palestinos y recalca que el régimen israelí debe ser enjuiciado por estas violaciones.

El ministro de Justicia palestino, Muhamad Shalalde, ha denunciado este lunes el desplazamiento forzoso de ciudadanos por parte de la potencia ocupante, Israel, en el área de Masafer Yatta, en la ocupada Cisjordania, y la aprobación de la demolición de 12 aldeas allí para construir y expandir asentamientos ilegales, según la agencia oficial de noticias, WAFA.

En este contexto, ha pedido al fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI) con sede en La Haya (los Países Bajos), Karim Khan, que abra una investigación inmediata sobre todas estas violaciones y obligar al régimen israelí a implementar las resoluciones de las Naciones Unidas, principalmente la resolución 2334 sobre los asentamientos israelíes.

“La comunidad internacional debe actuar, particularmente a nivel de la justicia penal internacional representada por la Corte Penal Internacional, para responsabilizar y enjuiciar a quienes cometen estos crímenes que constituyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, y presentar demandas judiciales contra ellos, comenzando con el primer ministro israelí [Naftali Bennett] hasta llegar a cualquier colono o soldado”, ha afirmado durante una conferencia de prensa celebrada en Ramalá.

El ministro de Justicia ha dejado claro que el pueblo palestino tiene derecho, con base en los principios y normas del derecho internacional, a resistir en asuntos relacionados con el principio del derecho a la libre determinación para poner fin a la ocupación.

Shalalde ha destacado que, como parte del deber de su ministerio, ayudar a los ciudadanos a presentar casos legales contra el régimen de Tel Aviv y los colonos extremistas para responsabilizar legalmente a Israel por sus acciones violentas.

De este modo, el alto funcionario palestino reaccionó al reciente fallo emitido el lunes pasado por el tribunal superior de Israel que permite al ejército israelí expulsar a unas 1300 personas que viven en ocho localidades palestinas en el área conocida como Masafer Yatta, para convertir esa zona en un campo de entrenamiento militar.

Israel pretende, entre otros, expulsar a los palestinos de su patria, judaizar y llevar a cabo la limpieza étnica en los territorios ocupados de Palestina, pese a críticas tanto de este pueblo como otras naciones y organizaciones internacionales.

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