El mandatario estadounidense que pretende generar la paz entre los israelíes y los palestinos, se ha enfrentado a respuestas negativas de los residentes de ambas partes.
Los palestinos acogieron la llegada de Trump a Al-Quds (Jerusalén) con una huelga general y el anuncio del Día de la Ira para mostrar su rechazo a sus políticas y atraer las miradas hacia la situación precaria que sufren los palestinos, tanto en las prisiones como en su vida diaria.
Además en la Franja de Gaza, los seguidores del Movimiento de Resistencia Islámica Palestina (HAMAS) salieron a las calles y protestaron por los comentarios de Trump en su contra, que los ha equivalido a terroristas de Al-Qaeda y el grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe) durante su visita a Arabia Saudí.
Por otro lado, decenas de israelíes se manifestaron frente al consulado de EE.UU. en Jerusalén contra la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a territorios ocupados.
Las protestas se efectúan en vísperas de la inminente visita de Trump a Cisjordania para debatir sobre las medidas que puedan traer la paz para los palestinos e israelíes.
El mandatario estadounidense había asegurado que resolver el conflicto palestino-israelí no es tan difícil como lo alegan a lo largo de la historia, y que su Administración pondrá fin a ello.
Sin embargo, con tantos rechazos y fracasos anteriores de todos los diálogos de paz y la continuidad de las construcciones de asentamientos israelíes en tierras ocupadas, todavía parece que resolver este problema de Oriente Medio seguirá siendo lo más difícil, si no es imposible.
xsh/hnb
